La compañía Endesa ha cerrado el primer trimestre de este año con un incremento de sus beneficios del 24%. Entre enero y marzo ha logrado unos beneficios netos de 725 millones de euros. La compañía ha hecho públicos hoy estos resultados, los primeros de su recién nombrado consejero delegado, Gianni Armani. Un trimestre en el que su resultado bruto de explotación (Ebitda) ha aumentado un 14%, hasta los 1.632 millones, mientras que los ingresos cayeron un 1,3%, al facturar 5.824 millones.

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El factor determinante para este incremento de los beneficios es, según la eléctrica, el buen comportamiento de su negocio de distribución. En sus cuentas remitidas a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) subraya que han influido favorablemente el “nuevo marco regulatorio y una gestión eficaz de la red”. No obstante, la deuda de la compañía ha registrado un incremento del 4,5% respecto al año pasado y se sitúa en 10.569 millones de euros.

Resiliencia y mix energético

Este resultado trimestral es el último que lleva el sello del anterior CEO, José Bogas, quien cedió el testigo el pasado 28 de abril a Armani. La situación que dejan estas cuentas ha permitido a Armani confirmar los objetivos fijados para este año: un Ebitda de entre 5.800 y 6.100 millones de euros y unos beneficios netos anuales de unos 2.400 millones.

Endesa asegura que tiene retos próximos en las renovables, la energía nuclear y la electrificación, claves para la independencia energética. La empresa destaca una "gran resiliencia" frente a las tensiones geopolíticas y la volatilidad del mercado. De hecho, el precio del 'pool' se situó en un promedio de 44 euros/MWh (un 48% menos que en el primer trimestre de 2025), gracias a la aportación de las fuentes renovables y la flota nuclear.

Finalmente, la compañía subraya que la generación ha crecido un 8%, alcanzando los 14,2 TWh, gracias especialmente a la energía hidráulica con los embalses en cotas récord. Asimismo, su base de clientes en el mercado libre ha crecido un 3%, alcanzando los 6,4 millones, tras integrar a los usuarios de Energía Colectiva.

Los desafíos: electrificación, inversión y apoyo regulatorio

Durante la presentación de los resultados, la dirección de la compañía subrayó tres cuestiones que deben ser gestionadas para "encauzar los desafíos que el sector tiene por delante". En primer lugar, se señaló que el actual contexto global refuerza el mensaje de "acelerar la electrificación y el despliegue de energías renovables, dentro de una matriz energética descarbonizada": "Esta es la forma más eficaz de proteger a los consumidores y las economías de las crisis geopolíticas. La electrificación no solo es fundamental para la transición energética, sino también para la asequibilidad, la resiliencia y la seguridad del suministro a largo plazo", asegura la eléctrica.

Junto a ello, Endesa ve la necesidad de acelerar la inversión en redes eléctricas para dar cabida "al crecimiento estructural de la demanda y garantizar la fiabilidad del sistema": "Las redes son la columna vertebral de la transición, ya que permiten la integración de energías renovables y fortalecen la seguridad general del sistema".

Finalmente, el mensaje a los analistas es que, para que esto sea posible, el apoyo regulatorio es esencial: "En particular, la aprobación del aumento del límite de inversión es crucial para desbloquear el gasto de capital necesario en las redes de distribución".