Las pérdidas económicas provocadas por el asalto masivo a Ceuta del pasado 30 de julio asciende ya a 33 millones de euros. Son datos de la Cámara de Comercio de la ciudad autónoma, que recoge caídas superiores al 50% en el comercio y la hostelería, mientras que el turismo se ha desplomado en un 90% desde que comenzó la crisis.

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En un comunicado recogido por Efe, el organismo ha puesto coste a la factura total por la entrada de miles de inmigrantes irregulares a la ciudad: 33.038.768 euros. De hecho, el impacto que la crisis ha tenido en Ceuta es un 19% superior a la estimación inicial publicada durante los primeros días.

La Cámara de Comercio advierte de que la actividad no logró recuperarse en agosto y de que buena parte del tejido empresarial encara septiembre con un horizonte de "incertidumbre". La crisis ha golpeado "con más fuerza de lo previsto", admite en la actualización del balance económico.

La Cámara ha revisado sus cálculos con datos reales de 302 empresas, que representan el 9,3% del tejido empresarial local, y la principal diferencia respecto al informe anterior aparece en las pérdidas registradas tras la cancelación de la Feria, ya que lo que se había previsto en 10,4 millones ha terminado siendo 15,7 millones, un aumento del 51%.

El repunte que se esperaba tras los primeros días de la crisis no se produjo y la actividad se ha mantenido en mínimos durante todo el mes de agosto. Los motivos de las demoledoras cifras económicas son la caída del consumo, la ausencia de visitantes y la percepción de inseguridad.

El sector turístico, el más afectado

En lo que respecta al comercio, ha habido una reducción media de facturación del 53%, mientras que la hostelería y la restauración han registrado una caída del 50,7 %, en un mes clave para su actividad. Ambos sectores arrastran "problemas de liquidez por la combinación de ventas desplomadas y costes fijos que no han dejado de acumularse".

Y el turismo se "hunde y arrastra" al resto de la economía ya que la demanda turística ordinaria se redujo alrededor del 90%. En el caso de la ocupación hotelera, la presencia temporal de fuerzas de seguridad y personal desplazado por la emergencia ha amortiguado el desplome: la caída es del 50%. No obstante, la Cámara de Comercio advierte de que, cuando estos colectivos abandonen la ciudad, la ocupación podría sufrir un nuevo desplome si no regresan los visitantes habituales.

Además, el 74 % de las empresas ya ha introducido cambios en sus plantillas: reducción de jornadas, reorganización de turnos, aplazamiento de contrataciones y vacantes sin cubrir, destacando que en comercio el porcentaje sube al 85,4 %, y en hostelería, al 90,9 %. Aunque el informe no ofrece cifras concretas de empleos afectados, sí señala un riesgo claro y es que "sin recuperación de la actividad ni apoyo inmediato, los ajustes internos podrían transformarse en medidas más graves".