Es una doble carencia. La de la fragilidad del sistema eléctrico quedó en evidencia tras el apagón del 28 de abril de 2025. La de la insuficiencia de la capacidad de la red para cubrir la demanda la arrojan los datos que demuestran el colapso de la red que mantiene paralizadas demandas de ‘conexión’ de industrias, centros de datos, proyectos energéticos o promociones de viviendas en muchos puntos del país.

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Ahora el Gobierno ha anunciado dos pasos para intentar solventar ambas lagunas. La primera de ellas es la creación de un ‘mercado de capacidad’, una suerte de fuente de energía de emergencia aportada por industrias de gran consumo y plantas de generación y almacenamiento que se comprometan a ceder puntualmente parte de la energía que consumen para reforzar la red y evitar así problemas de suministro. La segunda de las medidas es el incremento en un 30% de los planes de inversión para mejorar la red de transporte de electricidad de nuestro país respecto a sus planes iniciales.

Desde el apagón, la prioridad que se había marcado el Gobierno pasaba por apuntalar la “robustez” del sistema para que no vuelva a suceder. La ministra Sara Aagesen ha asegurado hoy que con estas medidas, como la creación de un mercado de capacidad que se podrá activar en situaciones de necesidad o emergencia para el correcto funcionameinto de la red, se mejorará en la capacidad de amortiguación y control dinámico de la tensión. A ello se suma la ampliación de los 13.600 a 17.000 del paquete de inversiones de aquí a 2030 con el que el Ejecutivo amplía sus previsiones de mejora para la red eléctrica de nuestro país y con ello poder satisfacer mejor la alta demanda de electrificación existente.

La ministra Sara Aagesen ha anunciado hoy en el Congreso de los Diputados la publicación de la orden ministerial por el que se creará un mercado de capacidad en el sistema eléctrico español. Una suerte de red de apoyo que permitirá disponer de más capacidad en caso de necesidad y que se activará a instancia del operador del sistema, Red Eléctrica. En este ‘mercado de capacidad’ participarán las instalaciones de generación eléctrica, los sistemas de almacenamiento y los grandes consumidores. A cambio de su participación y compromiso en este mercado percibirán una retribución por aportar firmeza y flexibilidad al sistema eléctrico. A cambio se comprometen a estar disponibles para inyectar electricidad a las redes o bien para reducir el consumo. Ambas acciones deberán ejecutarlas siempre a requerimiento del operador del sistema, Red Eléctrica.

Modalidades de subastas públicas de potencia

El coste de este mercado de refuerzo, que supondrá una remuneración para quienes lo presten, lo asumirán los consumidores. Se incorporará como un coste más en las facturas: “La financiación del nuevo mercado de capacidad corresponde a la comercialización de electricidad y a los consumidores directos en mercado”, recuerda el MITECO.

Para poder formar parte de este mercado se deberá concurrir a las diferentes subastas públicas que se convocarán de acuerdo a un ratio de potencia a aportar y un precio a ofertar por la energía. Se establecen tres tipos de subastas, con distintas periodicidades de compromiso y volumen de potencia.

Se establece una subasta principal a la que podrán optar las instalaciones ya en marcha y los nuevos proyectos de renovables, almacenamiento y demanda. La prestación del servicio se adjudicará a cinco años vista, con contratos de 1 año para instalaciones existentes, hasta 15 años para nuevas inversiones y de 1 a 10 años para nuevas demandas.

Se plantea como una vía de ingreso continuado para los proyectos con los que poder contribuir a su viabilidad. Las subastas se convocarán anualmente y de acuerdo a las necesidades de firmeza en la red que se detecten. Habrá subastas de ajuste anual, pensada para instalaciones ya operativas y que se proponen para resolver situaciones y necesidades en la red que sean coyunturales. La tercera opción para formar parte del mercado de capacidad serán las subastas transitorias que solo buscan garantizar la firmeza del sistema eléctrico hasta el año de inicio de la prestación del servicio otorgado con la subasta principal.

Una planificación electrica de 17.000 millones

La otra de las medidas anunciadas hoy hace referencia a la ampliación y modernizaciñon de la red electrica. El Gobierno se había quedado corto en sus previsiones. El sector se lo ha hecho saber y tras analizar las 2.566 alegaciones presentadas ha aumentado las inversiones previstas en su planificación eléctrica de aquí a 2030. Inicialmente el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico había estimado en 13.600 millones las mejoras que serían necesarias en los próximos años para cubrir la demanda de conexión a la red prevista y las mejoras que el nuevo modelo eléctrico español requerirá en el futuro. Sin embargo, finalmente serán 17.000 millones de euros los que se destinarán.

Sin duda la capacidad y situación de colapso de gran parte de la red eléctrica y la proliferación de cada vez mayor volumen de demanda de industrias como los centros de datos, desarrollos de plantas de energías renovables-almacenamiento, grandes industrias o promociones de vivienda, es la que ha obligado a disparar finalmente las inversiones del Plan que pretende facilitar los objetivos fijados en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030.

Mayor capacidad en la red

De todas las propuestas de ‘conexión’ a la red que se pretenden cubrir, la mayor parte corresponden a peticiones de demanda de energía, representan el 41% de las propuestas. Otra parte similar la representan las propuestas de generación energética, que abarcan el 40% y el almacenamiento de energía el 19% restante.

El plan de inversiones definitivo incrementa en un 52% las demandas que serán cubiertas para la red de distribución, hasta sumar alrededor de 300 proyectos. En esa red de transporte las demandas de consumo de energía han aumentado un 12%, hasta alcanzar las 162. En el ámbito de los ferrocarriles y los puertos, las demandas relacionadas con la electrificación también se han disparado un 75% y suman 59.

La planificación también permite ampliar un 17% el número de subestaciones de la red, hasta 193, y un 11% la longitud de las líneas eléctricas que sumarán 6.706 kilómetros. A ellas se deben sumar las redes repotenciadas existentes, lo que eleva a 8.164 kilómetros las líneas existentes.