Más de 9,5 millones de pensionistas en España esperan la confirmación oficial de la revalorización que tendrán sus prestaciones a partir del 1 de enero de 2027. La ley garantiza que las pensiones contributivas se actualizarán en función de la inflación media registrada entre diciembre de 2025 y noviembre de 2026, un mecanismo que busca preservar el poder adquisitivo de los jubilados frente al encarecimiento de la vida.

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Cómo se calcula la revalorización

Desde la entrada en vigor de la reforma de 2021 (Ley 21/2021), las pensiones contributivas quedan vinculadas al Índice de Precios de Consumo (IPC) para evitar que los pensionistas pierdan capacidad de compra. La norma establece que el porcentaje de subida se obtiene de la media de las tasas interanuales del IPC de los doce meses comprendidos entre diciembre del año anterior y noviembre del año en curso.

Esto significa que, para 2027, se tendrán en cuenta los datos de inflación desde diciembre de 2025 hasta noviembre de 2026. El último dato conocido, correspondiente a agosto de 2026, situó el IPC en el 4,3% interanual, el nivel más alto desde febrero de 2023, impulsado por el encarecimiento de la energía y los carburantes.

Hasta ese momento, la media acumulada arroja una revalorización provisional del 3,15%-3,2%. Pero faltan tres meses clave. Las previsiones de los principales servicios de estudios apuntan a que la inflación se mantendrá por encima del 4% en el otoño. Funcas calcula un 4,9% en septiembre, 4,5% en octubre y 4,2% en noviembre, mientras que BBVA Research maneja una horquilla de entre 4,7% y 4,9% para septiembre y cifras próximas al 4,5% en los dos meses siguientes.

Si este escenario se confirma, la media de los doce meses podría acercarse al 3,4%-3,5%, lo que elevaría el incremento medio hasta unos 61 euros mensuales sobre la pensión media de jubilación del Régimen General (1.734 euros en agosto de 2026). El dato definitivo del IPC de noviembre se publicará de forma provisional el 27 de noviembre y de manera definitiva a principios de diciembre, momento en el que el Gobierno fijará la revalorización oficial que se recogerá en el Boletín Oficial del Estado.

Desde 55 hasta 61 euros más si la inflación repunta en otoño

La incógnita la marcan septiembre, octubre y noviembre. Si la inflación se mantiene en los niveles previstos por Funcas y BBVA Research (por encima del 4% en los tres meses), la media de los doce meses podría elevarse hasta el 3,4%-3,5%.

En ese caso, aplicado a una pensión media de 1.734 euros, el incremento rondaría los 61 euros mensuales, frente a los 55 euros que se derivan del 3,15% provisional. El impacto económico sería considerable. Se estima que una revalorización en ese rango supondría una factura adicional de entre 7.000 y 8.000 millones de euros para el sistema de la Seguridad Social en 2027.

Por el contrario, si los precios se moderan con fuerza en el último trimestre del año, la media podría quedar cerca del 3,2% inicial, lo que dejaría la subida en torno a los 50-55 euros de media para los jubilados del Régimen General.

Así quedaría la tabla de pensiones mínimas, máximas y de viudedad en 2027

Aunque el porcentaje definitivo está por confirmar, las estimaciones permiten hacerse una idea de cómo podrían quedar las principales cuantías del sistema.

La pensión máxima contributiva está fijada en 2026 en 3.359,60 euros mensuales (47.034,40 euros anuales). La ley contempla para esta prestación no solo el porcentaje general de revalorización, sino además un incremento adicional de 0,115 puntos porcentuales.

Con una subida estimada del 3,2%, la pensión máxima podría pasar de 3.359,60 euros a aproximadamente 3.467,10 euros mensuales, lo que supone un incremento de más de 100 euros al mes. En términos anuales, el límite se acercaría a los 48.600 euros.