Meta ha anunciado este lunes el nombramiento de Dina Powell McCormick como presidenta y vicepresidenta de la compañía, una decisión respaldada públicamente por su fundador y consejero delegado, Mark Zuckerberg, y celebrada también por el expresidente estadounidense Donald Trump.

Powell McCormick, que hasta el pasado diciembre formaba parte del consejo de administración de Meta, se incorpora ahora al equipo directivo en un momento clave para la empresa, marcada por la aceleración de sus inversiones en inteligencia artificial y en infraestructuras a gran escala. Según ha señalado la compañía en un comunicado, la directiva ha estado “profundamente involucrada” en esta etapa de transición estratégica.

Zuckerberg ha destacado que la experiencia de Powell McCormick “en los niveles más altos de las finanzas globales” la convierte en una figura especialmente adecuada para acompañar a Meta en su próxima fase de crecimiento. En su nuevo cargo, colaborará con los equipos de computación e infraestructuras para garantizar que las inversiones multimillonarias del grupo se ajusten a sus objetivos y generen un impacto económico positivo en las comunidades donde opera. Además, impulsará nuevas alianzas estratégicas de capital y fórmulas para ampliar la capacidad de inversión a largo plazo.

Trump: "¡Una gran elección por parte de Mark Z.!"

Trump, por su parte, ha felicitado a la nueva presidenta de Meta a través de su red social Truth Social, donde la ha definido como una persona “fantástica” y “muy talentosa”, y ha subrayado que sirvió a su Administración “con fuerza y distinción”. Powell McCormick fue asesora adjunta de Seguridad Nacional durante parte del primer mandato del expresidente, hasta 2018.

De 52 años y nacida en Egipto, Powell McCormick cuenta con una larga trayectoria en el sector financiero y en la Administración estadounidense. Trabajó durante 16 años en Goldman Sachs y, más recientemente, ocupó cargos de responsabilidad en la firma de inversión BDT & MSD Partners. También desempeñó funciones en el Departamento de Estado durante la presidencia de George W. Bush.

El nombramiento refuerza el peso de perfiles con experiencia política y financiera en la cúpula de Meta, en un contexto de creciente escrutinio regulatorio y de fuertes apuestas tecnológicas por parte de la compañía. También sintoniza con los esfuerzos de Zuckerberg por llevarse bien con Trump tras su segunda llegada a la Casa Blanca.