El Ayuntamiento de Barcelona vuelve a estar en la diana de las críticas por un vídeo de una manada de ratas en pleno centro de la ciudad que se ha hecho viral este fin de semana. En el vídeo se puede ver un grupo de ratas que corretean por la céntrica Plaza Cataluña durante la noche, a la vista de los transeúntes.

No es la primera vez que se denuncia la presencia de ratas y otras plagas, como cucarachas, en la capital catalana. Los vídeos y denuncias han sido recurrentes en los últimos meses. Hasta el punto de que el gobierno local anunció el pasado junio un refuerzo en la partida de control de plagas, aunque nieguen que Barcelona esté ante una plaga excepcional.

Aumento del 44% de la partida anti-plagas

La concejal de Salud, Gemma Tarafa, y la directora de salud ambiental de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), Elisenda Realp, explicaron este junio que el Ayuntamiento incrementará este año en un 44% la partida destinada a la vigilancia y al control de plagas. Se llegará así a los 2,92 millones de euros.

Se trata de una inversión inscrita en el plan Cuidem Barcelona. Tarafa y Realp también detallaron que el número de trabajadores de la ASPB destinados a estos menesteres ya pasó de 31 a 47.

Desde el consistorio también advierten que es habitual que estas incidencias crezcan en verano. Hasta el 75% de las incidencias se concentran en esta época, principalmente entre mayo y octubre. Y apuntan también a los vecinos, y los turistas, por la presencia de restos orgánicos que es clave para la aparición de ratas y cucarachas.

Los expertos hablan de plaga

Los expertos, sin embargo, los desmienten.  La Asociación Catalana de Empresas de Salud Ambiental de Cataluña (ADEPAP) alertó en primavera que las temperaturas elevadas del mes de mayo podrían propiciar un escenario complicado en la capital catalana. El presidente de la entidad, Quim Sendra, ha avisó que las ratas «se han vuelto cada vez más atrevidas» a raíz de la pandemia.

Esto, según el experto, supondrá un problema para los vecinos de Barcelona, ya que los roedores “cambiaron el comportamiento”, por lo que se acercan cada vez más a las zonas con presencia de personas. Calcula que el incremento de ratas ha sido de entre un 20 o un 25% después de la pandemia