El relevo de Cándido Conde-Pumpido al frente del Tribunal Constitucional parece estar más lejos que cerca. El mandato encomendado por el Senado al exfiscal general del Estado y de los magistrados Ricardo Enríquez, María Luisa Balaguer y José María Macías caducó el pasado 17 de diciembre, no obstante, la imposibilidad del Partido Popular y del PSOE para llegar a un acuerdo empuja al órgano de garantías a una situación de bloqueo institucional.

Ante un escenario de crispación política y con varias elecciones autonómicas en el horizonte, la posibilidad de un pacto entre ambas formaciones no es plausible en estos momentos. Pese a que los 'populares' cuentan con mayoría en la cámara alta, Feijóo y los suyos tendrían que conseguir que los socialistas renunciaran a la mayoría progresista de la que han gozado los últimos años, un alto precio que no están dispuestos a pagar.

Mientras tanto, el mandato de Pumpido a cargo del Tribunal Constitucional amenaza con prologarse, al menos, hasta que unas elecciones generales desbloqueen el tablero parlamentario. Un escenario poco deseado, pero que no afectaría al funcionamiento del tribunal.

Las voces internas consultadas por El Independiente detallan que aunque "estaríamos ante una nueva anomalía democrática", en el fondo, no plantearía ningún problema a corto plazo. El Constitucional seguiría funcionando a pleno rendimiento con los mismos magistrados que han ocupado sus sillones estos últimos cuatro años.

Las mismas fuentes insisten en que el sentir interno entre los magistrados es de "absoluta normalidad", puesto que el bloqueo institucional impuesto por ambos partidos no afecta de manera directa al funcionamiento del tribunal, aunque avisan que no podría sostenerse demasiado en el tiempo. Respecto a la comparaciones con el bloqueo provocado durante años en el Consejo General del Poder Judicial, las voces consultadas insisten en que son escenarios totalmente distintos, puesto que la no renovación del órgano de gobierno de los jueces sí derivó en un bloqueo práctico, donde se imposibilitó al CGPJ de su capacidad de aprobar nombramientos, algo que no ocurriría en el Constitucional que seguiría emitiendo sentencias con normalidad.

Por el momento, el único escenario que Bolaños y los suyos podrían tolerar sería que se repitiera el esquema planteado hasta la fecha. De forma que tras la salida de Pumpido, Enríquez, Balaguer y Macías, pasasen ocupar sus sillones dos magistrados elegidos por el PP y otros dos por el PSOE.

Sin embargo, la aspiración del PP es dar la vuelta al tablero y restablecer una mayoría conservadora. Para ello, sería necesario bien que los de Pedro Sánchez acepten sus pretensiones, o bien, conseguir una mayoría más holgada en la cámara alta en las próximas elecciones generales.

Año clave en el tribunal

Mientras tanto, la mayoría progresista de Pumpido seguirá rigiendo en el Tribunal Constitucional, donde se espera un año clave, con varias resoluciones de gran calado. En el calendario de este 2026, destaca la deliberación sobre los recursos de amparo presentados por los líderes independentistas.

Nueve años después de que el expresidente catalán saliera de España para fijar su residencia en el extranjero, su regreso definitivo podría estar más cerca que nunca. El Constitucional decidirá sobre los recursos de amparo de Carles Puigdemont y el resto de condenados por el alto tribunal durante el primer trimestre del año. Aunque, eso sí, no antes de que conocer la resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).

También será el año en el que el órgano de garantías resuelva la condena impuesta al exfiscal general. No obstante, si García Ortiz finalmente presenta un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, Cándido Cónde-Pumpido se abstendría de participar, dado que en el pasado fue superior jerárquico de este durante su etapa al frente del Ministerio Público.

Asimismo, en el próximo pleno la mayoría progresista liderada por Pumpido será clave para enmendar una vez más al Supremo y anular las sentencias de la Sala Tercera respecto al nombramiento del fiscal de menores Eduardo Esteban. Se espera que el órgano de garantías corrija al alto tribunal respecto a la política de nombramientos de Dolores Delgado y estime el recurso de amparo del fiscal nombrado por la exministra de Justicia.

Candidatos a la presidencia

Para esta y otras resoluciones será clave la mayoría progresista del Constitucional, de ahí la necesidad de los de Pedro Sánchez de pactar con el PP nombramientos que mantengan el escenario actual, una presidencia progresista con una mayoría progresista.

Entre los nombres que suenan para sustituir a Pumpido al frente del órgano de garantías destaca del de su vicepresidenta Inmaculada Montalbán y el magistrado Ramón Sáez. Normalmente, los candidatos para la presidencia o vicepresidencia del tribunal se eligen entre los cuatro magistrados más antiguos, en este caso, los designados en noviembre de 2021; Enrique Arnaldo, Concepción Espejel, Ramón Sáez e Inmaculada Montalbán. No obstante, en la última designación se rompió esta regla no oficial, puesto que Montalbán sólo llevaba dos años como magistrada del Constitucional y fue elegida vicepresidenta.