Las autoridades de Nicaragua han detenido en Managua a Juan Herrera Guerrero, uno de los diez fugitivos más buscados en España, incluido en la campaña impulsada por la Policía Nacional para localizar a personas reclamadas por la Justicia. La detención ha sido posible gracias a la cooperación policial internacional, después de que se comprobara que el prófugo se encontraba en situación irregular en el país.

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Herrera Guerrero estaba siendo buscado por presuntos delitos de corrupción de menores y extorsión, por los que se enfrenta a una pena de hasta diez años de prisión. Ante el riesgo de que pudiera eludir la acción de la Justicia, las autoridades españolas habían emitido contra él una orden internacional de detención, lo que permitió activar los mecanismos de colaboración con otros países.

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Según la información facilitada por la Policía Nacional, el ahora detenido inició su trayectoria delictiva en el año 2003, acumulando desde entonces un amplio historial de antecedentes. A lo largo de los años, su actividad delictiva fue creciendo en gravedad hasta convertirse en uno de los fugitivos prioritarios para las fuerzas de seguridad españolas.

"Sextorsión" a menores

Entre los hechos que se le atribuyen destaca un episodio ocurrido en 2010, cuando presuntamente se hizo pasar por agente de la autoridad. En aquella ocasión, y junto a otro individuo, habría retenido en la vía pública a tres menores de edad, a las que presuntamente realizó tocamientos de carácter sexual bajo el pretexto de realizar supuestos cacheos de seguridad.

Además de estos hechos, a Juan Herrera Guerrero se le atribuye el presunto liderazgo de una red de “sextorsión”, relacionada con delitos de carácter sexual que afectaban a menores. Esta circunstancia fue clave para intensificar su búsqueda y para su inclusión en la lista de los diez fugitivos más buscados en España.

Una huida por varios países

Las investigaciones policiales permitieron determinar que el fugitivo había abandonado España y había diseñado un recorrido por distintos países con el objetivo de dificultar su localización. Este itinerario internacional complicó el trabajo de los investigadores, que tuvieron que coordinarse con diferentes cuerpos policiales.

En una primera fase, la cooperación con las autoridades estadounidenses, a través de la Agregaduría del FBI en España, permitió situar al prófugo en Guatemala. A partir de ese momento, se activaron nuevas líneas de colaboración para seguir sus movimientos y estrechar el cerco.

Posteriormente, mediante la intermediación de la Consejería de Interior de España para Centroamérica, y con la colaboración de los enlaces policiales de Guatemala y Honduras, se llevaron a cabo distintos controles fronterizos. Estas actuaciones permitieron finalmente localizar al fugitivo en Nicaragua, donde se encontraba sin regularizar su situación administrativa.

Detención en Managua

La operación concluyó con la localización y detención de Juan Herrera Guerrero en Managua, por parte de las autoridades nicaragüenses, que actuaron en base a su situación irregular en el país. Tras su arresto, el prófugo fue puesto a disposición de las autoridades competentes.

En estos momentos, el detenido permanece en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Managua, a la espera de los trámites correspondientes derivados de su detención internacional.