Este domingo el presidente nacional del PP reúne en Zaragoza a sus barones autonómicos, que no son pocos. Alberto Núñez Feijóo hará una demostración de fuerza territorial justo la semana en que dieron un sonoro portazo al nuevo modelo de financiación de la vicepresidenta segunda, María Jesús Montero. La cita tiene un doble simbolismo. Por un lado se celebra en la capital de Aragón, como pistoletazo de salida de la campaña del popular Jorge Azcón, aunque formalmente ésta no arranque hasta el día 23. Por otro, intenta desmontar la tesis del Gobierno por la cual rechazar dicho modelo es lesivo para los intereses del 70 por ciento de españoles que tienen gobiernos regionales del PP, con especial afectación en el antes citado Azcón, en el castellanoleonés Alfonso Fernández Mañueco y en el andaluz Juanma Moreno.

Los tres han convocado a las urnas en el primer semestre del año. El primero, el 8 de febrero; el segundo, el 15 de marzo, y el tercero, en junio en un domingo aún por determinar. Quizá Azcón y Mañueco lo tengan más fácil. A fin de cuentas todos los expertos económicos y fiscales coinciden en apuntar a sus dos comunidades como las más perjudicadas por el 'modelo Montero' pactado con ERC. No obstante, la vicepresidenta primera se ha reservado la mayor cuantía en números totales para su propio territorio, Andalucía, habida cuenta de que será la que se tenga que batir el cobre electoral con Moreno. Pero ni por esas. Moreno pide "retirar esa propuesta" para negociar una nueva con "los representantes legítimos de las comunidades autónomas y no con un representante de un partido político y que está inhabilitado por la justicia", en alusión al líder de ERC, Oriol Junqueras.

Los sondeos apuntan a una pérdida de entre cinco y seis escaños para la ex ministra

En este contexto, las elecciones aragonesas adquieren aún más relieve del esperado. Ya constituía por sí mismo un test respecto a la fuerza o no de esos ministros que Pedro Sánchez ha lanzado al ruedo electoral, con la ex ministra portavoz y de Educación Pilar Alegría de mascarón de proa. Está el antecedente de las elecciones extremeñas del 21-D, donde el PSOE firmó su peor resultado histórico, pero con un candidato, Miguel Ángel Gallardo, procesado por, presuntamente, enchufar al hermano del presidente del Gobierno y a un pie del banquillo.

Los sondeos con intención de voto en Aragón no dan tregua al PSOE. Alegría podría perder entre cinco y seis escaños, pasando de los actuales 23 a entre 17 y 18. El peor resultado cosechado por los socialistas fue el de Javier Lambán en 2015, cuando consiguió sólo18 escaños, aunque fue investido presidente gracias a un pacto con Podemos -entonces con 14 diputados autonómicos- IU y la Chunta, suma hoy muy, muy, improbable. Hay que retrotraerse al milenio pasado, en concreto a 1995, año en que el socialista Marcelino Iglesias tampoco salió muy bien parado al no rebasar la barrera de los 20 escaños, 19. Eso sí, se resarció cuatro años más tarde y acabó gobernando entre 1999 y 2011.

La fragmentación del parlamento regional puede permitirle a Azcón sumar la absoluta con 'Aragón existe' y el Par

Los populares aragoneses ven posible ganar entre uno y dos escaños, esto es, sacar 29 o 30, lejos, en todo caso, de una mayoría absoluta que exige, como poco, de 34 asientos. Pero la tradicional fragmentación del parlamento aragonés -opción de la que carecía Guardiola- puede darle a Azcón la posibilidad de no tener porqué depender necesariamente de Vox. 'Aragón existe' y el PAR -que ahora suman seis escaños- pueden ser la alternativa al partido de Santiago Abascal siempre que la aritmética parlamentaria lo permita. De hecho hay sondeos que dan la posibilidad de sumar con ellos y en el equipo de Azcón admiten que "estaría bien poder elegir".

De hecho, el plan de cobertura televisa y radiofónica de estas elecciones se aprobó con los votos a favor del PP y Aragón Existe y la opinión favorable del PAR. VOX, Chunta e Izquierda Unida votaron en contra y el PSOE se abstuvo. Significa que Azcón puede encontrar en los regionalistas unos aliados para gobernar. Ello no significa que Vox, como en Extremadura, no sea la fuerza política que más puede crecer, según las encuestas. En 2023 consiguió 7 escaños que ahora podrían ser entre 10 y 12.

Génova se pregunta si Sánchez "le pondrá una gestora" a Pilar Alegría en caso de descalabro

Alegría es la primera del paquete de los ministros de Sánchez en ir a las urnas. En junio será Montero y en 2027 les toca el turno a Óscar López en Madrid y a Diana Morant en Valencia. El ministro Ángel Víctor Torres será candidato autonómico en Canarias, pero él desembarcó en el Gobierno siendo ya líder de los socialistas canarios y habiendo ocupado la presidencia del archipiélago en la legislatura 2019-2023.

Derrotar uno a uno a todos los ministros que Sánchez ha mandado a los territorios tiene, para el PP, el valor añadido de ser "una enmienda a la totalidad al jefe del Ejecutivo y a sus políticas", afirman en Génova. También supone llevar al PSOE, dicen, a una "demolición electoral" que hace muy complejo el proceso de recomposición. En este sentido, se preguntan "hasta qué punto Sánchez puede arrastrar su marca sin que no le perjudique a nivel nacional" y si Ferraz "le pondrá a Alegría una gestora" en caso de descalabro electoral como hizo con Gallardo en Extremadura.

Este 8-F también pone a prueba la posición del PP sobre la financiación autonómica

Además, este 8-F también pone a prueba la posición de los barones populares respecto al nuevo modelo de financiación autonómica. Su negativa rotunda a apoyar un modelo que consagra la ordinalidad para Cataluña pero también reparte más recursos a todos los territorios, no deja de ser un ejercicio de riesgo. Eso obliga a Génova y a sus presidentes autonómicos a hacer mucha pedagogía. Tienen los populares a su favor la negativa de Castilla-La Mancha y, sobre todo, de Asturias, cuyo presidente, Adrián Barbón, no ha sido nunca un rebelde como Emiliano García Page.

El discurso del agravio comparativo y de los privilegios para Cataluña tiene muchos adeptos porque "estás tocando algo que los ciudadanos entienden. Es la educación, la sanidad, las infraestructuras... Esto no es como la ley de Amnistía", dicen los mismos medios consultados. La amnistía a los cabecillas del procés ilegal independentista "fue para muchos una derrota emocional, pero el modelo de financiación supone aceptar que si das de más a Cataluña das de menos a Huesca o a Jaén. No es la cantidad de recursos lo que determina el modelo, sino la comparación con el resto", subrayan.

Azcón recibirá este domingo el apoyo de todos sus compañeros de filas y volverán a escenificar un frente común contra la financiación. Arranca la cuenta atrás.