La Policía Nacional española ha participado en la mayor operación realizada hasta la fecha contra las drogas sintéticas en la Unión Europea. Coordinada por Europol y desarrollada durante un año, la investigación ha permitido desmantelar una compleja red criminal dedicada a la importación, reenvasado y distribución de precursores químicos destinados a la producción de drogas sintéticas en laboratorios clandestinos repartidos por varios países europeos.
El operativo, en el que han colaborado autoridades policiales y judiciales de Bélgica, Chequia, Alemania, Países Bajos, Polonia y España, culminó el pasado 16 de enero con una jornada de acción coordinada que se saldó con la detención de 20 personas, 19 en Polonia y una en Alemania, entre ellas dos "objetivos de alto valor". Además, se practicaron 50 registros domiciliarios en cuatro países europeos y se localizaron cuatro centros de distribución de estupefacientes.
Durante las actuaciones, los agentes intervinieron nueve vehículos, bienes inmuebles valorados en 2,5 millones de euros, grandes cantidades de productos químicos y precursores, así como un cultivo activo de marihuana con más de 2.000 plantas. La organización también llevaba a cabo actividades de blanqueo de capitales para sostener y ampliar sus operaciones ilícitas.
Una estructura criminal compleja y transnacional
La red criminal contaba con una estructura operativa altamente sofisticada. Siete empresas legales radicadas en Polonia facilitaban las labores de importación y distribución de los productos químicos, mientras una dirección central coordinaba a los distintos grupos criminales que operaban en varios países de la Unión Europea. En algunos casos, las mismas células se encargaban tanto de la logística para el suministro de precursores como de la coordinación de la producción en los laboratorios clandestinos.
El entramado estaba compuesto mayoritariamente por ciudadanos polacos, con la participación de ciudadanos belgas y neerlandeses integrados en grupos interconectados. El punto de partida de la actividad delictiva era la importación de sustancias químicas legales de uso común en industrias como la farmacéutica. Sin embargo, los volúmenes introducidos en Europa eran excepcionalmente elevados y superaban con creces las necesidades legítimas de las industrias establecidas en la UE.
Esta circunstancia levantó las sospechas de los investigadores, ya que en los procesos industriales lícitos solo se requieren cantidades muy reducidas de estas sustancias. Durante el reenvasado, los productos químicos eran etiquetados de forma incorrecta para facilitar su distribución a los centros de producción, una práctica que evidenciaba claramente la existencia de una finalidad delictiva, según confirma Europol y la Policía Nacional.
Las sustancias químicas, procedentes de China e India, accedían a la Unión Europea a través de distintos países y eran transportadas a Polonia, donde se reenvasaban antes de ser distribuidas a laboratorios ilegales repartidos por estos países.
24 laboratorios desmantelados
A lo largo de la investigación, las fuerzas policiales lograron desmantelar 24 laboratorios clandestinos a escala industrial. También se incautaron 1.000 toneladas de precursores químicos, una cantidad suficiente para producir más de 300 toneladas de drogas sintéticas, entre ellas MDMA, anfetamina, metanfetamina y catinona, que han sido retiradas del mercado de drogas de la Unión Europea.
Entre febrero de 2025 y enero de 2026 se llevaron a cabo más de 20 jornadas de acción dirigidas contra grupos criminales vinculados a la red, sus instalaciones de producción y sus lugares de almacenamiento. El balance global de la operación incluye 85 detenciones, más de 100 registros, la identificación de 50 puntos de entrega y el hallazgo de 16 ubicaciones de almacenamiento.
Las incautaciones acumuladas durante toda la investigación comprenden aproximadamente 500.000 euros en efectivo, 3.559 kilogramos y 982 litros de drogas —entre ellas 4-CMC, MDMA, catinona y aceite de anfetamina—, más de 120.000 litros de residuos químicos tóxicos y una tonelada de precursores químicos.
La operación se enmarca en el grupo de trabajo impulsado por Europol en enero de 2024, liderado por Polonia, con el objetivo de combatir la producción y distribución de drogas sintéticas en toda la Unión Europea. España forma parte de este grupo desde su creación y ha participado activamente en el intercambio de información y en la coordinación de actuaciones operativas. Esta investigación ha sido clave para identificar vínculos entre empresas y particulares, así como entre los centros de producción y las cadenas de suministro.
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