El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha salido este viernes del Hospital Vall d'Hebron y a partir de esta tarde continuará en casa con un sistema de hospitalización domiciliaria el tratamiento de su osteomielitis púbica, han informado fuentes del Govern y del centro sanitario.

PUBLICIDAD

Illa llegó al Hospital Vall d'Hebron el pasado 17 de enero aquejado de dolor y problemas motores en las piernas, y fue ingresado por una osteomielitis púbica, una inflamación ósea causada por una infección bacteriana.

PUBLICIDAD

Después de trece días en el hospital barcelonés, el presidente catalán "evoluciona favorablemente y desde esta tarde continuará su tratamiento con hospitalización domiciliaria", ha detallado Vall d'Hebron.

El hospital ha convocado una rueda de prensa a las 17.30 horas para ofrecer más detalles de la evolución y el tratamiento que debe continuar el president en su domicilio.

La osteomielitis púbica es un proceso de naturaleza inflamatoria infecciosa provocada por el microbio 'Streptococcus dysgalactiae'.

Cuando se comunicó el diagnóstico, el pasado 19 de enero, el equipo médico ya estimó que el presidente catalán estaría dos semanas ingresado para recibir tratamiento antibiótico endovenoso y rehabilitación fisioterapéutica que le permita recuperar la movilidad mermada.

Illa no ha terminado el tratamiento, sino que lo seguirá en su casa con un sistema de hospitalización domiciliaria, es decir, seguirá recibiendo en su domicilio los cuidados o fármacos propios del ámbito hospitalario.

Según indicaron en el momento del diagnóstico los doctores de Vall d'Hebron, la osteomielitis púbica es una patología infecciosa poco frecuente pero con buen pronóstico, pues los pacientes suelen tener una recuperación completa, no solo de la infección, sino también de la disfunción motora.

Al estar ingresado, Illa delegó sus funciones temporalmente en el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, quien está al mando de la Govern en un momento muy marcado por la crisis de movilidad a raíz del accidente ferroviario en un tren de Rodalies el pasado 20 de enero.