El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reafirmado este jueves el compromiso del Ejecutivo de avanzar en la regulación de las redes sociales para proteger a los menores. Aludió a la "fuerza de Estado" y ha advertido de que la democracia “no va a ser doblegada por esos tecnoligarcas”. Así lo ha asegurado durante su intervención en la clausura del Congreso Nacional de Industria, celebrado en Bilbao.
“No nos van a quebrar”, ha subrayado el jefe del Ejecutivo, en un discurso marcado por el pulso abierto entre el Gobierno y los grandes propietarios de plataformas digitales. El origen del conflicto está en el plan avanzado por el presidente el pasado martes desde Dubái, que incluye la posibilidad de prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, reforzar el control sobre las plataformas digitales y modificar la legislación para que sus directivos asuman responsabilidades legales por las infracciones que se produzcan en sus servicios. Entre las propuestas planteadas figura también la tipificación como delito de la manipulación de algoritmos y de la amplificación de contenidos ilegales o de odio.
En Bilbao, Sánchez ha defendido la legitimidad de regular el sector frente a las críticas recibidas. “Hay quien dice que regular es controlar, pero nunca se hacen las preguntas clave: ¿para qué queremos la innovación?”, ha planteado el presidente.
Sánchez ha aludido sin nombrarlo, al consejero delegado de la aplicación de mensajería Telegram, Pável Dúrov, quien difundió ayer un mensaje a todos los usuarios españoles a través del canal oficial de la aplicación en el que mostraba su desacuerdo con esta decisión del Gobierno de España.
Dúrov, utilizó su canal de mensajería, Telegram para difundir la pasada tarde del miércoles una alerta a todos los usuarios en España. Un comunicado del propio Dúrov a través del canal oficial de esta plataforma, llegó a los móviles en España alrededor de las 18:00 horas. En ese mensaje, el fundador de la plataforma expresaba su desacuerdo con las medidas anunciadas por el Gobierno y advertía de que, a su juicio, “amenazan vuestras libertades en internet”.
El enfrentamiento se ha extendido también a Elon Musk, que fue el primero en pronunciarse, el dueño de X, tildó a Sánchez de "tirano y traidor" y un “verdadero fascista totalitario”, en un mensaje en su cuenta tras las declaraciones del presidente.
"Deja que los tecno-oligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos" publicaba esta mañana Sánchez en respuesta a los dos grandes dirigentes, Elon Musk y Pável Dúrov.
Sánchez finalizaba su discurso escudándose en las decisiones tomadas sobre este paquete de restricciones. "¿Queremos una tecnología que convierta la privacidad en mercancía, que un tecnoligarca puede meterse en los móviles de los ciudadanos para decirles mentiras? La respuesta es clara: no, y no nos van a quebrar. La democracia no va a ser doblegada por esos tecnoligarcas", ha enfatizado Sánchez.
Más allá del choque político, el debate ha activado las alarmas en Bruselas. La Comisión Europea ha reclamado al Gobierno español concreción sobre el alcance real de las medidas anunciadas y ha recordado que la regulación de las grandes plataformas digitales es competencia exclusiva de la UE, en virtud de la Ley de Servicios Digitales. Los Estados miembros no pueden imponer condiciones adicionales a empresas que operan en todo el territorio comunitario, salvo en ámbitos específicos como la protección de menores.
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