El 6 de noviembre de 2024, la Policía Nacional detuvo al entonces jefe de la UDEF en Madrid, Óscar Sánchez, a su mujer y a otra decena de personas vinculadas con una presunta organización criminal dedicada al tráfico de drogas. Entre los detenidos destacaba Ignacio Torán, líder de la trama y principal socio del ex inspector jefe de Policía.
Los agentes llevaban meses tras los miembros de esta organización que había podido colar en España al menos 58 toneladas de cocaína valoradas en 2.500 millones de euros. Tan sólo doce días después de su detención, el líder de la red dio instrucciones para blindar parte de sus fondos a través de un monedero digital.
Así se desprende de las comunicaciones intervenidas por la Unidad de Asuntos Internos de la Policía, gracias a las cuales los agentes han podido seguir el rastro de las actividades presuntamente ilícitas de los miembros de la red, incluso después de entrar en prisión. Entre estas evidencias destaca una conversación entre uno de los emisarios de Torán y un gestor de activos digitales.
"Perdona molestarte, pero están viendo a este casi todos los días el abogado. Y me dijo que guardarás eso, que ya me habías dicho que estaba y que mandaras a un wallet 1M", uno de los colaboradores de la trama identificado como "Rubio". El gestor le indica que para dicha operación debe consultar a una familiar del investigado, ya que es ella quien tiene a su disposición lo que se conoce como 'monedero frío' en el que se custodian los criptoactivos.
Ante las dudas del gestor de la familia, y al no fiarse de que el propio Torán haya dado esa orden, en un momento en el que ese movimiento bancario levantaría sospechas, Salvador decide retrasar la operación. El mensajero insiste en que el líder de la red ha ordenado desde la cárcel transferir un millón de euros a
un 'wallet'.
"Siento insistir pero no es una cosa mía ni de él, es una cosa desde dentro de este. Él ha pedido que se le envíe 1M a esta cartera. El que te lo estoy pidiendo soy yo y él me conoce perfectamente si hay cualquier problema que me lo reclamen a mí directamente", concluye.
El papel de Salvador Q. como gestor de activos digitales de la organización fue fundamental para el movimiento de fondos de la red, especialmente cuando el uso de efectivo empezó a levantar sospechas entre la Policía. Así se recoge en diversos informes en los que, además, se describen varias de las medidas de seguridad que Torán y su socio Eduardo Montero tomaron para que la unidad policial no llegara hasta él y proteger sus activos digitales.
Ambos, justo después de la incautación de 13 toneladas de cocaína, decidieron no verse con Salvador para mantener un "cortafuegos" ante una eventual investigación. "Ahora no lo veas. No es conveniente... Hasta saber qué pasa", le indicó Torán a su socio tan solo una semana antes de su detención.
La operación de la Policía en el puerto de Algeciras supuso el primer golpe a la organización y el primer paso para destapar al exjefe policial. El mando policial, que estaba destinado en la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), tenía guardados entre su domicilio y despacho casi 20 millones de euros que, presuntamente, procederían del narcotráfico.
Además de la investigación principal, relativa a la operación vinculada a Óscar Sánchez y su socio en el mundo del narcotráfico, este martes la Policía Nacional detuvo a otras cuatro personas acusadas de un presunto delito de blanqueo de capitales. Entre los investigados en esta pieza separada destaca el nombre de Francisco de Borbón, familiar lejano del Rey.
Te puede interesar