La actriz Elisa Mouliaá ha acaparado el foco mediático durante los últimos días después de anunciar en sus redes sociales que retiraba su denuncia contra el exportavoz de Sumar en el Congreso Íñigo Errejón por una presunta agresión sexual para, apenas unos días después, retractarse y comunicar que finalmente continuaría adelante con el procedimiento.
Sin embargo, el escrito en el que anunciaba su desistimiento no contaba con la firma de su abogado, Alfredo Arrién, por lo que, a efectos prácticos, su presentación no provocó ningún cambio en la causa. El juez instructor, Adolfo Carretero, requirió entonces a Mouliaá para que subsanara ese defecto y pudiera dar trámite a su petición de archivo, advirtiendo de que, en caso contrario, el procedimiento seguiría por sus cauces habituales.
Finalmente, su letrado presentó este martes un escrito ante el juzgado en el que indicaba que la actriz se reafirmaba en su denuncia y que el anterior documento quedaba sin efecto.
Mouliaá había decidido retirarse de la causa como acusación particular después de que la Fiscalía no respaldara la decisión del juez Carretero de enviar a juicio a Errejón. Mientras que el instructor consideró que los indicios contra el cofundador de Podemos eran suficientes para abrir juicio oral, la fiscal del caso sostuvo lo contrario.
Por su parte, Errejón había sido citado este martes para ser informado de la apertura de juicio oral en su contra. No obstante, su defensa anunció a primera hora que no acudiría a los Juzgados de Plaza de Castilla hasta que no se aclarase si Mouliaá había retirado o no su acusación contra él.
En estos momentos, la decisión está en manos de la Audiencia Provincial de Madrid, que este lunes se reunió para estudiar el recurso de Errejón contra su procesamiento. La deliberación, sin embargo, quedó suspendida y los magistrados se dirigieron al juez Carretero para aclarar si había recibido el escrito por el que la actriz comunicaba su renuncia a la acusación, instándole a precisar si había adoptado alguna decisión al respecto.
Será, por tanto, el órgano madrileño el que determine si finalmente habrá o no juicio, ahora que Mouliaá se ha ratificado en su decisión de acusar a Errejón. La acusación de la actriz no es la única, ya que el expolítico también está acusado por la Asociación de Defensa Integral de Víctimas Especializada (Adive). El abogado de esta acusación popular, Jorge Piedrafita, mantiene la imputación al considerar que sigue vigente "el relato de los graves hechos que atentan contra la libertad sexual".
A finales de 2024, Mouliaá denunció a Errejón por una agresión sexual. Según su relato, tras acudir ambos a una fiesta en septiembre de 2021 después de tomar unas cervezas, el entonces dirigente político adoptó "una actitud dominante" en el coche y, ya en el ascensor, la agarró "fuertemente" de la cintura y la besó "de forma violenta". En la vivienda, la llevó "por la fuerza" a una habitación, donde se produjeron varios tocamientos "sin su consentimiento" y, posteriormente, en el domicilio del expolítico, cuando intentó besarla de nuevo, tuvo que decirle: "Íñigo, solo sí es sí, parece mentira que me pase esto contigo".
Mientras que el juez Carretero sostuvo al procesar a Errejón que la actriz "no tenía ningún móvil espurio, enemistad, odio o venganza" contra el expolítico, sino "todo lo contrario", y que su relato es "coherente en lo esencial", la fiscal considera "difícil" que Errejón supiera que Mouliaá "no deseaba el fugaz encuentro sexual" y subraya como un elemento "clave" que el exdiputado se detuviera cuando la actriz se lo pidió.
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