No son buenos tiempos para el PNV. La sombra de la corrupción le ha resurgido en las últimas semanas. Primero lo hizo en el principal municipio de la margen derecha, Getxo, con el escándalo en torno al ‘Palacete. Esta causa ya ha provocado la dimisión de tres de sus concejales. Ahora, el escándalo se traslada a la margen izquierda de la ría de Bilbao, a uno de sus municipios más emblemáticos: Santurtzi. Por el momento, el saldo ha sido la apertura de una comisión de investigación por un presunto fraude en una OPE a la Policía Municipal y la dimisión de su alcaldesa, Karmele Tubilla.

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Casos a los que de fondo se le ha sumado este mes el renacer del mayor proceso de corrupción juzgado en Euskadi, el llamado Caso De Miguel. El pasado día 2, el cabecilla de la trama de adjudicaciones públicas a cambio de cobro de comisiones, Alfredo De Miguel, exnúmero 2 del PNV en Alava, logró el tercer grado tras apenas dos años y medio en prisión para cumplir su condena de 12 años y cuatro meses de cárcel. También se concedió el régimen de semilibertad a otros dos condenados vinculados al PNV.

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Karmele Tubilla dimite en Santurtzi tras la polémica de la OPE

Ahora, el maltrago para el PNV se libra en Santurtzi, el cuarto municipio en importancia de Bizkaia. Lo hace además con una dimisión por sorpresa de su primera edil y aceptada inmediatamente por la dirección de su partido. Tubilla no ha detallado las razones reales de su renuncia. Se ha limitado a alegar motivos genéricos como razones "familiares, políticas y personales", sin mayor concreción. Incluso ha avanzado que cuenta con una "expectativa laboral".

En el trasfondo de esta decisión está, sin duda, el último escándalo que ha salpicado al PNV en Santurtzi: la filtración del examen de una OPE a la Policía Municipal a un candidato con el que se relacionó a la concejal del PNV, Sonia López. La edil fue apartada de sus funciones por el partido y el Consistorio ha constituido una comisión de investigación para indagar sobre esta denuncia. Fue precisamente ayer, apenas una hora antes de que se celebrara la segunda sesión, la alcaldesa anunció por sorpresa su dimisión.

Su marcha se produce sólo dos años después de acceder a la alcaldía y después de que en 2023 el PNV relevara a todo el equipo de gobierno anterior. Históricamente Santurtzi había sido un feudo del PSE. Sin embargo, en 2007 el PNV logró llegar a la alcaldía de la mano de Ricardo Ituarte. Llegó a lograr dos mayorías absolutas. Después, ni la anterior alcaldesa, Aintzane Urkijo, ni la ahora dimitida han logrado sostener ese nivel de apoyo electoral. De los 10 escaños que tenía el PNV pasó a 7 con ambas candidatas. Hoy el partido nacionalista cuenta con sólo un concejal más que EH Bildu y dos más que el PSE y gobierna en solitario.

De Getxo a Santurtzi: Los casos que cercan al PNV

Distintos escándalos ocurridos en esta legislatura han ido laminando la imagen del equipo de Gobierno. Según publicaba ayer el Grupo Vocento, el PNV habría sondeado el apoyo la localidad y habría concluido que la posibilidad de perder la alcaldía es real y que EH Bildu la ocupe podría ser más que viable. Por ello, al contrario que en Getxo, la dirección del PNV en Bizkaia no ha respaldado a la alcaldesa y ha dado por buenas sus explicaciones para dimitir.

En EH Bildu ya han avanzado que disputarán la alcaldía al PNV, que presentarán su propia candidatura. El PNV también lo hará y ya ha anunciado a quien quiere que sea el sucesor de Tubilla. En el PSE, la formación que podría desequilibrar la balanza y que durante toda la legislatura ha mantenido una mala relación con el PNV en Santurtzi, por ahora no dicen a quién apoyarán y aseguran que "las reglas de juego" han cambiado.

Riesgo de perder la alcaldía

Tras las últimas elecciones municipales, al contrario que en la mayor parte de las instituciones, PNV y PSE no lograron cerrar ningún acuerdo de Gobierno. Ahora, los jeltzales ya han anunciado que intentarán volverse a entender con los socialistas.  

Tubilla denunció ayer que su caso se está empleando para perjudicar a su partido y que no lo iba a permitir. A lo largo de la legislatura desde la oposición se han alimentado numerosas polémicas que han ido desgastando al PNV. Escándalos como el paso de gastos en copas consumidas en una feria de turismo, el uso de un vehículo oficial para acudir a actos de partido o la aparición de firmas en facturas que correspondían a funcionarios ya jubilados. El caso de la presunta filtración del examen de una OPE a la Policía Municipal ha sido el último revés que ha precipitado la crisis política del PNV en Santurtzi.

El caso se suma al que ya investiga la Justicia en Getxo y por el que están imputados tres exconcejales del PNV. La instrucción judicial en la Margen Derecha, sumada al terremoto político en Santurtzi, deja al PNV en una posición de vulnerabilidad inédita en dos importantes localidades vizcaínas a apenas un año de las próximas elecciones municipales.