Las autonómicas del 15 de marzo en Castilla y León supondrán un punto de inflexión con respecto a las elecciones en Extremadura y Aragón. La diferencia fundamental estriba en que, a diferencia de la campaña desarrollada en estos dos territorios, en la de Alfonso Fernández Mañueco primarán las cuestiones regionales sobre las nacionales e intentarán evitar el ruido político. De hecho, el principal concepto de su precampaña es "más nueces y poco ruido". Significa que se hablará más de territorio y menos de Pedro Sánchez. Al menos esa es la intención de los populares castellanoleoneses.

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Y lo de las nueces es literal, mejor dicho lo de "una nuez gigante azul", tal y como se puede ver en el vídeo de precampaña que se reproduce sobre estas líneas. Una versión actualizada del elefante de Lakoff. Mañueco quiere poner en valor el agotamiento de la legislatura en su región como ejemplo de estabilidad. De hecho, la fecha del 15 de marzo era límite para convocar a los castellanoleoneses ante las urnas. También quiere acreditar gestión, como los buenos resultados educativos y de políticas sociales que arroja siempre este territorio, aunque la gestión de los incendios del verano pasado le pueden pasar factura.

Entienden que elevar la campaña a una escaramuza nacional ha dado aliento a Vox

Además, entienden que elevar la campaña a una escaramuza nacional da aliento a Vox, cuyo líder, Santiago Abascal, asume todo el peso, convirtiéndose en el único actor político de su partido, orillando al candidato voxista de turno. Y aunque tiene el viento de cola de la ola reaccionaria europea, se trata de hacerle menos el juego. Génova asegura se pondrá a disposición del partido en Castilla y León para acudir "cuando se nos llame". De hecho, Feijóo ya estuvo presente el pasado viernes en la presentación de la candidatura de Mañueco, en la que salió en defensa del expresidente aragonés Javier Lambán tras ser culpabilizado por el ministro de Transformación Digital, Óscar López, del mal resultado cosechado en Aragón por la ex ministra portavoz Pilar Alegría.

Aunque aquella fue una inmersión en la política nacional, el equipo de Feijóo dice asumir las intenciones de su dirección regional. De hecho, justifican que si a las extremeñas y aragonesas se les dio un sesgo de campaña de ámbito nacional fue por dos cuestiones muy concretas, esto es, el perfil de los candidatos socialistas. Por un lado, en Aragón competía una aspirante que poco menos había salido directamente de la mesa del Consejo de ministros a hacer campaña, "por lo que su identificación con el sanchismo era evidente", explican a El Independiente sobre Pilar Alegría.

También en Extremadura las cosas apuntaban hacia "el corazón" de Moncloa. Consideran inevitable que las referencias fueran más allá de los límites territoriales extremeños, "desde el momento en que el candidato socialista está a un paso de sentarse en el banquillo de los acusados por enchufar al hermano del presidente del Gobierno". Hablan de Miguel Ángel Gallardo, procesado por la presunta contratación irregular de David Sánchez, cuando el primero era presidente de la Diputación de Badajoz.

Vox, que ya superó el 17 por ciento de voto en 2022, puede llegar a la barrera del 20

Los socialistas presentan en Castilla y León al alcalde de Soria, Carlos Martínez, quien acumula nada menos que cuatro mayorías absolutas. Complicado hincarle al diente como se hizo con Gallardo o Alegría. Acaso su punto más débil es es no haber sido testado en la política autonómica. No deja de ser una incógnita, aunque los sondeos no le auguran un gran hundimiento como a sus compañeros de filas Gallardo y Alegría. Y si bien los populares, por su parte, son conscientes de la imposibilidad de alcanzar los 42 escaños de la mayoría absoluta, del mismo modo, están convencidos de que su triunfo electoral no está en juego aunque volverán a quedar en manos de Vox.

Sus expectativas son "ganar y luego Dios dirá", no sin dejar de recordar que ahora mismo se sientan en las Cortes de Castilla y León ocho partidos con representación parlamentaria. Una fragmentación que cada vez dificulta más esas mayorías populares de antaño. Por tener, tiene diputado hasta lo que fue Ciudadanos, gracias a Francisco Igea. Lo más probable es que alguna de esas formaciones políticas sea extraparlamentaria tras el 15-M. La previsión es que Vox crezca conforme a la tendencia marcada en Extremadura y Aragón. Pero lo cierto es que la ultraderecha ya está muy alta en este territorio, con una cuota superior al 17 por ciento (17,64). La gran cuestión ahora es si superará la barrera psicológica del 20 por ciento.

Pendientes "de los temas que quiera incorporar Sánchez"

En todo caso, la voluntad expresada por el gobierno autonómico de centrar el tiro en esta campaña en cuestiones pegadas al terreno, tiene una objección por parte de Génova. Todo depende "de los temas que quiera incorporar Sánchez a la campaña castellanoleonesa". Las aragonesas vinieron precedidas de dos debates, el de la financiación autonómica, que, sin duda, beneficiaba a los populares, aunque luego no se tradujera eso en las urnas, y el de la regularización masiva de inmigrantes, que daba un enorme campo de juego a Vox. No es descartable de que aquí al 15 de marzo, el Gobierno abra cualquier otro melón controvertido.