El exdirector adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, ha sido citado en calidad de querellado por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer 8 de Madrid tras la querella presentada por una agente, que le acusa de varios delitos cometidos en el marco de una relación personal. En conjunto, y en el escenario más gravoso posible, los delitos que se le atribuyen pueden acarrear hasta 27 años de prisión, según el cálculo máximo de las penas previsto en el Código Penal.

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En concreto, las fuentes jurídicas consultadas por El Independiente detallan que el delito de agresión sexual con penetración puede conllevar hasta 15 años de cárcel en caso de que se apreciaran todas las circunstancias agravantes específicas y se impusiera el máximo legal. A ello se sumarían hasta tres años por un delito de coacciones, otros tres años por lesiones psíquicas y hasta seis años por malversación de caudales públicos, siempre en el supuesto más severo.

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No obstante, las mismas fuentes subrayan que se trata de un cálculo meramente teórico, condicionado por múltiples variables. Advierten de que las lesiones psíquicas suelen quedar absorbidas por el delito de agresión sexual, en aplicación del principio de consunción, una interpretación consolidada por un acuerdo del Tribunal Supremo. De aplicarse esta doctrina, el arco penal final puede llegar a reducirse.

El procedimiento se encuentra aún en una fase inicial. En un auto, el magistrado David Maman señala que los hechos descritos en la querella "hacen presumir la posible existencia de delitos de agresiones sexuales cuya instrucción corresponde a este órgano judicial", motivo por el que acordó la práctica de las diligencias esenciales encaminadas a determinar su alcance y, en su caso, el procedimiento a seguir.

Tanto el exdirector adjunto operativo como la agente han sido citados el próximo 17 de marzo, fecha en la que el juzgado deberá decidir si los indicios expuestos justifican la continuación de la investigación penal.

Según la denuncia, el exDAO de la Policía Nacional, con quien la agente mantuvo en el pasado una "relación de afectividad", la agredió sexualmente en abril del año pasado en una vivienda oficial propiedad del Ministerio del Interior, a la que habría sido presionada para acudir mientras se encontraba de servicio. Posteriormente, sostiene, fue coaccionada para que no denunciara los hechos.

La querella incorpora una grabación de audio y subraya las "negativas inequívocas, claras y persistentes" de la agente. También alude a la existencia de "violencia física" y a una "intimidación ambiental", describiendo una situación de aislamiento marcada por la "superioridad física" del investigado y su "autoridad ambiental" como alto mando.

El abogado de la querellante relata que la agente se dio de baja en julio de 2025, tras recibir una llamada de González y mientras estaba en el despacho de quien, precisamente, ha asumido de forma interina el puesto de DAO, la subdirectora general de Recursos Humanos y Formación, Gemma Barroso.

"Cuando la víctima se encontraba incorporándose al nuevo puesto de trabajo y concretamente en el despacho de la subdirectora de Recursos Humanos y Formación recibió llamada del teléfono del despacho de José Ángel González. Al no contestar, la víctima comunicó a la subdirectora Gemma Barroso que no se encontraba en condiciones de trabajar por salud mental", detalla la denuncia.

El escrito continúa explicado que fue en ese momento cuando la denunciante "fue puesta a disposición del equipo de apoyo psicosocial, del cual está siendo asistida y se encuentra de baja laboral con el armamento retirado, manteniéndose esta situación a la fecha de interposición de la presente querella".

Por su parte, el Comisario ha asegurado este miércoles que renunció a su puesto en cuanto tuvo constancia de la denuncia interpuesta contra él por presunta agresión sexual, para no perjudicar el "buen nombre" de la Policía y para defenderse "en condiciones". "En el momento en que me enteré de la querella, automáticamente puse mi renuncia porque no quiero perjudicar el buen nombre de la Policía Nacional. Y, además, para poder defenderme en condiciones".