Los partidos de Sumar dan este sábado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el primer paso, más testimonial que material, para reconfigurarse y volver a ilusionar, dicen en la coalición, de cara a las próximas generales de 2027. En el acto de este fin de semana no habrá grandes anuncios, pero sí compromisos. No se anunciarán nombres, liderazgos, marcas o nuevas siglas o apariencias, sino que se escenificará un cambio de concepción del modelo de la unidad: más horizontal, de debate real de ideas y objetivos y donde el qué se priorice en todo momento sobre el quién y el cómo.
El acto se ha visto algo 'contaminado', aseguran desde el espacio, por la movilización en torno al debate abierto por Gabriel Rufián, algo que consideran más "vaporoso" que certero. Internamente, como ya se ha publicado en estas páginas, desde Sumar ven muy bueno que se agite dentro de la izquierda en un periodo de desmovilización e incertidumbre. Pero defienden esta refundación de Sumar como el vehículo más idóneo para aglutinar a cuantos más mejor. Con este acto en Madrid se lanzará públicamente ese compromiso de unidad, de coexistencia y de ofrecimiento de un proyecto reforzado y abierto a la colaboración con los socios de siempre, con Compromís o Chunta, de quien se espera participación. También de oferta de unidad a ERC, EH Bildu y BNG entre otros.
Sumar busca un camino propio, aunque dependiendo a qué socio consultes, a alguno le gusta más la "música" que a otro. Y eso ha generado división: no interna, pero sí de posiciones.
A diferencia de lo que se viene asegurando en los días previos y pese a que el acto del miércoles de Rufián parecía difuminar el del sábado, se espera una gran expectación. Según fuentes de Sumar se espera presencia de todas las fuerzas progresistas a excepción de Podemos y del BNG. Finalmente irán el resto de socios que vienen colaborando con los magentas, pero también acudirá ERC, con su secretario general adjunto Oriol López. También estará representada EH Bildu. Ambas fuerzas, a través de sus líderes Oriol Junqueras o Arnaldo Otegui, así como portavoces parlamentarios, caso de Oskar Matute, han descartado la idea de un frente común, de una coalición. Sin embargo, desde Sumar trasladan que siempre están abiertos al debate de ideas, de ahí su asistencia.
Desde Sumar se traslada una imagen de respaldo total a la refundación, a la construcción de una alternativa electoral más unitaria para 2027
Acudirán referentes del espacio progresista ya en segundo plano tras una intensa actividad durante la década anterior. Es el caso de la exlíder de los comunes y exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau. También el excoordinador federal y exdiputado de IU, Alberto Garzón. Estarán representantes de Compromís, como el diputado y socio Alberto Ibáñez, se espera asistencia de Chunta Aragonesista, figuran en la lista el ex de Podemos y exsecretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, pero igualmente figuras sindicales. Está previsto que acudan Pepe Álvarez y Unai Sordo, secretario general de UGT y líder de CCOO respectivamente.
Habrá figuras de la cultura, como Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, y del activismo. No se espera representación internacional, aunque no se descarta alguna entidad de apoyo saharaui. En total, se baraja un aforo para 400 personas, pero la convocatoria es de libre acceso hasta completar aforo, y desde Sumar se asegura que ha habido mucho interés por participar y que están desbordados por la gestión del acceso. El acto consistirá en una bienvenida por parte de Rita Maestre, líder municipal de Más Madrid y la intervención de cuatro representantes de los cuatro partidos que sellan alianzas. Antonio Maíllo será el encargado por IU, Lara Hernández, como coordinadora de Movimiento Sumar, el ministro Ernest Urtasun por Catalunya en Comú y la ministra Mónica García por Más Madrid.
El objetivo: sentar las bases de la movilización
Se quiere lanzar el mensaje que viene recibiendo las bases internamente desde verano, de compromiso en trabajar porque haya una candidatura de unidad. De que existe un proyecto político cohesionado que busca movilizar hasta el último voto de izquierdas en las urnas el próximo ciclo. Estos trabajos vienen desarrollándose desde que Sumar empezó a exigir en julio regeneración al PSOE y se intensificaron al cierre de 2025. Ahora quiere mostrarse públicamente ese compromiso para destensar al electorado frente al "avance de la ultraderecha". Se coincide en el mismo mensaje con Rufián, en que no se quieren ministros de Vox ni un gobierno de la derecha, se quiere seguir siendo la excepción europea, de gobierno progresista que se sostiene. Aunque estos pasos entran en contradicción con algunos elementos que en el espacio no terminan de saber determinar.
Públicamente, lo que refleja es más una reconfiguración interna que un cambio de puertas para fuera. Definir mejor la forma de coordinarse por dentro entre las posturas plurales. Materialmente, a la gente no le llegará una candidatura más amplia más que la de 2023 por la ausencia principal de Podemos. Tampoco se espera un cambio de caras brutal, a la espera de que Yolanda Díaz decida presentarse o no para liderar el proyecto. Internamente se quiere combatir esas apreciaciones con mayor trabajo desde el Gobierno en este año que resta de legislatura. Se espera un relanzamiento simultáneo del mandato al mismo tiempo que se produce ese proceso grupal, aunque el principal problema del Gobierno de coalición sigue siendo el mismo que en septiembre: la desconexión con Junts le hace estar en minoría y le incapacita para aprobar medidas de calado desde el Parlamento.
Por ahora no hay nada de fondo. 'Un paso al frente' sigue siendo el eslogan del acto y no un avance de la candidatura que vendrá, para lo que se ha sugerido desde IU nombres como 'Frente Amplio'. El trabajo de fondo vendrá en los próximos meses cuando se empiece a trabajar en la fórmula para presentarse en cada provincia, algo que dependerá de quienes se unan por el camino. No se quiere forzar a nadie, se respetan los tiempos. Pero saber leer el momento en cada territorio es crucial. Más allá de cesiones de espacios como lanzó Rufián, algo que ha matizado en las últimas horas o que han rechazado partidos como los comunes, se quiere saber analizar qué sitios dan las mejores condiciones electorales. Se recuerda que no siempre la aglutinación supone más votos. Solo hay que recordar las elecciones de 2015 a 2016, en esas dos generales en las que Podemos e IU se unieron, así como las mareas, se perdieron un millón de votos.
Además de las dudas sobre Yolanda Díaz, que se aparta del acto del sábado para que el protagonismo lo tengan los partidos, otra pregunta al aire es si este proyecto se extenderá a nivel de municipales y autonómicas antes de mayo de 2027, porque inicialmente esto está explorándose para las generales. Se confía en los acuerdos.
Confianza en que Podemos rectifique
Durante los últimos días desde Podemos se ha rechazado explorar cualquier derivada tanto de la propuesta de relanzamiento de Sumar como de los movimientos a título personal de Rufián y Emilio Delgado. No creen que detrás de ellos haya nada sólido más que el propio debate. De Sumar, en cambio, creen que cualquier reformulación supone seguir de la mano del PSOE, ser subalterno. Y ellos no quieren pasar por ahí.
En la reunión del Consejo Ciudadano Estatal de este viernes, la secretaria general Ione Belarra, rechazó cualquier proyecto de listas de unidad que priorice al partido mayoritario, de dejar liderar al partido con más posibilidades, que sería el PSOE. Se opone al plan del republicano, algo que éste mismo ha matizado recientemente, pero extiende su crítica a todo proceso que suponga un "cálculo electoral". Para Belarra, guiarse por ello solo acabará con la izquierda. "Está clara cuál va a ser la conclusión final de todo eso, que hay que apoyar al PSOE", dijo. Se lanzan como alternativa clara contra el bipartidismo, como izquierda revulsiva frente a lo que ven en Sumar. Aunque los números siguen sin darle la razón: en Aragón, por separado, han acabado siendo extraparlamentarios, y las encuestas le siguen dando por debajo de Sumar, y ahora por debajo del 4%.
Podemos viene siendo crítico con compartir espacios con Movimiento Sumar y en especial con Díaz. Sí se abre a pactos con IU y las fuerzas sólidas "del cambio", pero la cohesión entre IU y el resto de socios es máxima. Pese a ello, empiezan a darse movimientos internos en algunos feudos fuertes para la izquierda aún a día de hoy. Desde Extremadura, la cúpula de Irene de Miguel, que creció junto a IU a 7 escaños en las últimas elecciones incide en esa unidad. También estaría de ese lado el portavoz parlamentario de Podemos y coordinador de Murcia, Javier Sánchez Serna, desaparecido últimamente en las intervenciones públicas en la sala de prensa del Congreso.
Desde Sumar vienen insistiendo desde la publicitación de estos trabajos internos que esperan que con el paso del tiempo la presión pueda a Belarra, que por ahora apuesta por Irene Montero como su candidata y buscaría rascar escaños en las principales circunscripciones, como Madrid, para lograr su supervivencia. Los magentas creen que conforme avance su nueva puesta apunto, el apoyo social y civil sea más contundente, se suscriban otras formaciones políticas y se caldee el debate, será muy difícil explicar a Podemos que decidan mantenerse al margen de todo por simples egos. Esto, dicen, va de generosidad: "Es lo que pide la gente". Antonio Maíllo, coordinador federal de IU, insistió en esta cuestión desde Chiclana de la Frontera el jueves. Para él, lo complicado será explicar a quienes se quedan fuera, el motivo.
Te puede interesar