Tras las elecciones de Extremadura y Aragón, le llega al turno a las elecciones a las Cortes de Castilla y León. De estos comicios saldrá el próximo presidente de la Junta y el nuevo Gobierno regional.
Unas elecciones clave en términos nacionales
Estas elecciones de Castilla y León cierran el mandato iniciado tras los comicios extraordinarios de febrero de 2022, que dieron lugar a la constitución de las Cortes el 10 de marzo de aquel año. El Estatuto de Autonomía fija un plazo máximo de cuatro años desde la investidura para agotar la legislatura, lo que obligaba a situar la cita en marzo de 2026.
Castilla y León encadena así un nuevo ciclo político tras una etapa de gran estabilidad del PP en la comunidad desde finales de los años ochenta. La convocatoria de 2026 se integra en un calendario autonómico intenso.
La convocatoria, la disolución de las Cortes y decreto
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP), firmó el decreto de disolución de las Cortes y convocatoria electoral en un Consejo de Gobierno celebrado el lunes 19 de enero de 2026. El texto se publicó al día siguiente en el boletín oficial y fija formalmente la fecha de las elecciones. La decisión se presenta como un "acto debido y obligatorio", al agotarse el margen temporal que permite el Estatuto.
La normativa autonómica atribuye al presidente de la Junta la competencia para disolver la Cámara y convocar comicios, de acuerdo con el artículo 27 del Estatuto de Autonomía. En el propio decreto se marca también el calendario posterior, y es que la sesión constitutiva de las nuevas Cortes queda fijada para el 14 de abril de 2026. A partir de esa fecha se abre el reloj de la investidura, con plazos tasados para proponer candidato y formar Gobierno.
Cuándo son las elecciones y calendario de campaña
La fecha elegida es el domingo 15 de marzo de 2026, día en que los ciudadanos de Castilla y León están llamados a las urnas para elegir a sus representantes en las Cortes autonómicas. Esta jornada electoral se sitúa exactamente cuatro años después del inicio del mandato anterior, respetando el límite establecido en el Estatuto de Autonomía.
La campaña electoral tendrá una duración de 15 días, desde el 27 de febrero hasta la medianoche del 13 de marzo. Tras las elecciones, el decreto sitúa el 14 de abril como fecha para la sesión constitutiva de las nuevas Cortes, punto de partida del nuevo ciclo político.
Candidatos y partidos en liza
Los comicios enfrentarán a las principales fuerzas del arco autonómico. Partido Popular, PSOE, Vox y otras formaciones de ámbito estatal o provincial. El PP vuelve a presentarse bajo el liderazgo de Alfonso Fernández Mañueco, actual presidente de la Junta, que aspira a revalidar el Gobierno y reforzar su mayoría. El PSOE concurre con Carlos Martínez, alcalde de Soria desde 2007, como apuesta por un perfil municipalista y con experiencia de gestión local prolongada.
Vox se presenta con Carlos Pollán como cara visible del partido en la comunidad. Las encuestas también miden el empuje de otras candidaturas, desde fuerzas provinciales hasta partidos de ámbito estatal más pequeños. Ellos podrían jugar un papel relevante en provincias con alta fragmentación. En conjunto, el escenario parte de un Parlamento muy abierto a pactos y con la aritmética decisiva repartida entre varias formaciones.
Encuestas y favoritos para ganar
Las encuestas publicadas hasta finales de febrero de 2026 coinciden en señalar al PP de Alfonso Fernández Mañueco como fuerza más votada en Castilla y León. Pese a esto, su ventaja es muy ajustada. El estudio preelectoral del CIS otorga al Partido Popular alrededor del 33,4% de los votos, apenas dos puntos por encima del 32,3% estimado para el PSOE. Vox se situaría en tercera posición, con una horquilla en torno al 16% del voto, mejorando ligeramente sus resultados anteriores.
Otros sondeos de medios y consultoras refuerzan la idea de un PP en cabeza. Cuenta con porcentajes que se mueven en el entorno del 35% para los populares y en torno al 30% para los socialistas. En este escenario, ningún partido alcanzaría la mayoría absoluta en solitario, lo que obliga a pensar en pactos postelectorales. Es aquí donde Vox aparece como socio probable para facilitar la investidura de Mañueco.
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