La salida del hasta ahora Director Adjunto Operativo (DAO), José Ángel González, de la Policía Nacional ha abierto una carrera contrarreloj dentro del cuerpo para ocupar uno de los puestos más relevantes de la estructura policial. El proceso, marcado por condicionantes administrativos, movimientos internos y presiones políticas, ha generado un intenso debate entre mandos y sindicatos, que reclaman cerrar cuanto antes una etapa que consideran “muy oscura” para la institución.

La ausencia de un responsable operativo estable preocupa especialmente dentro de la estructura policial. Según fuentes de la Policía Nacional, la prioridad es “cerrar cuanto antes el proceso” para que el cuerpo pueda comenzar de cero y volver a centrarse en sus labores.

Desde los sindicatos insisten en que esta situación se tiene que solucionar cuanto antes. Daniel, presidente del Sindicato Profesional de Policías, explica que “lo que quiero como presidente del SPP es que haya un DAO cuanto antes. No podemos seguir descabezados en un cuerpo jerarquizado”, admite. 

El dirigente sindical insiste en que la persona elegida heredará una situación compleja. “El que venga tiene que venir con ganas de recomponer ahora mismo un poco la credibilidad y el daño que ha sufrido la Policía Nacional como institución”. 

Según mandos de la Policía, la crisis no solo responde a los hechos investigados judicialmente, sino también al clima generado posteriormente dentro y fuera del cuerpo. “Se va a encontrar con una corporación dañada, una institución dañada”, señalan fuentes internas.

Una querella admitida

La crisis se desencadenó a mediados de febrero de 2026, cuando un juzgado de Madrid admitió a trámite una querella por presunta agresión sexual contra José Ángel González Jiménez, entonces DAO y máximo responsable operativo de la Policía Nacional. La denuncia, presentada por una agente con la que había mantenido previamente una relación afectiva, situó el foco en unos hechos que supuestamente ocurrieron el 23 de abril de 2025 en una vivienda oficial del Ministerio del Interior.

Según la querella, la agente fue presionada para acudir durante su jornada laboral a un restaurante y luego al piso González y, una vez allí, se produjo una agresión sexual pese a sus “negativas inequívocas, claras y persistentes”, en un contexto que describe como abuso de poder. La acusación incluye además presuntos delitos de coacciones, lesiones psíquicas y malversación con agravante de abuso de superioridad, apoyándose en audios grabados aquella noche.

Tras la admisión judicial de la querella, González comunicó el 17 de febrero su renuncia alegando que pretendía “no ensuciar el buen nombre de la Policía” y defenderse sin arrastrar a la institución a la polémica. Desde entonces, la Policía Nacional permanece sin DAO titular.

Sobre la posibilidad de que sea Piedad Álvarez

Aunque el nombramiento final corresponde al director general de la Policía, el procedimiento está reglado y obliga a publicar la plaza y abrir un plazo de solicitudes. “Hay que publicar la plaza, tiene que haber peticionarios y solamente se podrá elegir entre los peticionarios”, explican fuentes de la Policía. Este sistema introduce obstáculos inesperados para algunos posibles candidatos. Según mandos policiales, quienes se encuentren en excedencia no pueden optar directamente al puesto.

“El problema es administrativo (…) la gente que está en excedencia no puede pedir esta plaza”, explican fuentes, que detallan que sólo pueden hacerlo quienes estén en servicio activo, servicios especiales u otras situaciones administrativas concretas.

Sobre la posibilidad, por lo tanto, de que Piedad Álvarez, la actual Directora Global de Seguridad de Telefónica, sea la nueva DAO, mandos y agentes plantean muchas dudas. Eso obligaría a una reincorporación exprés. “Tendría que reincorporarse de la excedencia, echarse al servicio activo, asignarle un puesto de trabajo y entonces pedirla”, todo esto en un “tiempo récord”. En palabras de estas fuentes, “salvo que lo haya hecho todo deprisa y corriendo (…) tiene ese hándicap”.

Además, fuentes cercanas a Álvarez y a la corporación en la que trabaja han confirmado a El Independiente que, aunque sí se le pudo plantear la idea de ser la nueva DAO, ella no quiere. El calendario añade presión adicional. Los mandos explican que el plazo para solicitar la plaza dura una semana aproximadamente, lo que incrementa la posibilidad de filtraciones y exposición mediática de los aspirantes. 

Una decisión política y no técnica

Más allá de los requisitos formales, dentro del cuerpo existe consenso sobre el carácter político de la elección. “Va a ser una decisión política y no técnica”, aseguran mandos policiales consultados, que explican que el director general propone candidatos, pero el proceso se ve condicionado por distintas instancias gubernamentales.

“El director tendrá sus candidatos, la secretaria de Estado tendrá los suyos, el ministro tendrá los suyos y en Moncloa también tendrán su opinión”, señalan. Incluso se debate internamente si el nombramiento debería realizarse mediante real decreto del Consejo de Ministros.

Según estas fuentes, el perfil final podría venir marcado por criterios estratégicos externos. “Si desde Moncloa dicen que tiene que ser una mujer, ya te están marcando el camino”. Desde el Sindicato Unificado de Policías (SUP), creen que "dentro de la Policía Nacional hay mandos sobradamente preparados para asumir esa responsabilidad sin necesidad de recurrir a perfiles que llevan años fuera de la institución. La clave es que se apueste por un perfil técnico, con conocimiento real del cuerpo y que no contribuya a una mayor politización de la Policía". 

Choque de relatos dentro de la Policía

El caso también ha provocado un fuerte enfrentamiento entre organizaciones sindicales y un intenso debate público sobre el funcionamiento interno del cuerpo. Sindicatos como El SPP defienden una posición de prudencia jurídica. “Se admite una querella por parte de una inspectora por una posible agresión sexual. Todo el mundo apoya a la víctima, pero yo no puedo prejuzgar porque hayan admitido una denuncia a trámite”. El dirigente sindical critica especialmente las generalizaciones realizadas en el debate mediático, “decir que esto es estructural, que todo está podrido… por ahí no paso”.

Mientras continúan las especulaciones sobre posibles candidatos, y sobre cuánto tiempo permanecerá el futuro responsable en el cargo, dentro del cuerpo existe una coincidencia básica, la necesidad de pasar página. “Nos hace falta un DAO”, insisten fuentes de la Policía Nacional. “Que se acaben las suspicacias y las puñaladas traperas que hay ahora mismo”.