Sólo la imagen supone un cambio. Dejarse ver en público sonrientes, saludándose con afecto y en una misma mesa, es mucho más de lo que ambas partes habían proyectado hasta ahora. El PNV ha arropado hoy al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo. Lo ha hecho su presidente, Aitor Esteban, durante el desayuno informativo en el que el líder de los populares ha intervenido esta mañana en Bilbao.

El encuentro ha tenido lugar desdepues de que hace "varias semanas" el PNV solicitara una reunión en Madrid con el líder popular y que fue correspondida con "el respeto que marca nuestras relaciones con otros partidos, sin más líneas rojas que a Bildu", aseguran fuentes del PP. Desde la formación evitan hacer público el contenido del encuentro peró sí apuntan que en la misma el PP volvió a reiterar al líder del PNV el inmenso error que supone "el respaldo a Sánchez" que mantiene la formación nacionalistas por ir "en contra de los intereses de la mayoría de los españoles y, por tanto, también de la sociedad vasca".

Estas fuentes populares aseguran que nadía había votado al PNV "para apoyar la política fiscal del PSOE, la política de vivienda de Sumar, la política migratoria de Podemos y la política de seguridad de Bildu".

Tras esta reunión el PNV ha querido volver a tener un acercamiento con el presidente del PP, en esta ocasión aprovechando su visita a Bilbao para asistir a la feria de máquina-herramienta que se celebra en el BEC de Barakaldo.

Al desayuno en el que esta mañana particiaba Feijóo ha asistido no sólo el actul presidente del PNV sino también su predecesor, Andoni Ortuzar. Por su parte, el Gobierno vasco ha enviado a su vicelehendakari, Ibone Bengoetxea, que se ha sentado junto a Feijóo y Esteban, en un signo claro de acogida institucional al líder del PP.

A todos ellos se les ha visto conversar en un tono distendido y amigable ante las cámaras. Aún es pronto para saber si es el inicio de un deshielo o un simple gesto de cortesía. A nadie escapa que, en un contexto de final de legislatura y de un posible relevo en Moncloa, la distancia que el PNV mantenga con el principal partido de la oposición puede ser determinante.

Conversación "larga, sincera y respetuosa"

Ha sido el propio Feijóo quien ha asegurado que la reunión mantenida fue una conversación “larga, sincera y respetuosa” con el presidente del EBB. Ha subrayado incluso que mantiene una relación de “lealtad y respeto sincero” con el PNV. A la hora de referirse al apoyo del PNV al Gobierno, Feijóo ha recurrido a un tono crítico muy medido, limitándose a afirmar que aún le cuesta “entender” la posición de un partido como el PNV por las “pocas coincidencias” que mantiene con el PSOE y el resto de socios.

Este acercamiento es un paso. Hace apenas unos días el presidente del PP vasco, Javier De Andrés, había reprochado al líder del PNV no haber establecido un canal de diálogo con Feijóo e incluso dio por rota cualquier posibilidad de alcanzar acuerdos con la formación nacionalista.

Desde que Esteban accedió a la presidencia del PNV hace ahora un año, siempre ha mostrado una posición distante con el PP. El PNV ha mantenido su rechazo a cualquier entendimiento con los populares en un hipotético acuerdo de gobierno para llevar a Feijóo a la Moncloa; la línea roja es la necesidad de contar con Vox.

La 'moda' de las reformas de estatutos

Hoy Feijóo se ha referido en su visita a Bilbao a las negociaciones del PNV con el PSE y EH Bildu para una posible reforma del Estatuto de Gernika. Preguntado por si el PP estaría dispuesto a respaldarla en el Congreso, el presidente de la formación ha señalado que no hay que dejarse llevar por “la moda de las reformas estatutarias”. Ha subrayado que el estatuto vasco fue el resultado de un gran consenso que ha permitido a Euskadi gozar de “las mayores cotas de autonomía y prosperidad”.

Para Feijóo, plantear una reforma del Estatuto vasco con el apoyo de EH Bildu supone un riesgo de “fractura social”. Por eso, ha asegurado que el proyecto del PP no pasa por hacer del País Vasco un territorio “más independiente, sino más próspero”, afirmando que las políticas económicas e industriales del PP y el PNV “coinciden”.