Se llama Carlo Giacomo Angrisano Girauta y salvo para Nuevas Generaciones y el Grupo Popular en la Eurocámara, era casi un desconocido hasta que el pasado domingo subió un vídeo a las redes anunciando que dejaba la secretaría general de las juventudes, su tarea de asesor en el Parlamento Europeo y, como colofón, pedía el voto para Vox. Fue esto último lo que afectó especialmente al PP, en lo que se consideró una actuación "desleal" sobre todo en mitad de la campaña electoral de Castilla y León. En conversación telefónica con El Independiente, abunda en la explicación de sus razones.
Señala Angrisano que optó por hacer ese polémico vídeo porque quería que se conociera públicamente su decisión aunque nunca pensó que iba a tener "este nivel de impacto en redes". Nuevas Generaciones, explica, "tiene muchos miles de afiliados y merecen saber cuál es mi motivación". La difusión pública de su marcha "significa que efectivamente hay una tecla sensible ahí con los jóvenes y con la opinión que tienen los jóvenes del PP y no puedo decir que me sorprenda". Previamente comunicó su decisión a miembros de la la junta directiva de la organización en la que ejercía de secretario general, posteriormente solicitó la baja en el partido y después subió el vídeo a las redes, "en ese orden" y todo en el mismo día.
No hubo aviso previo
No hubo aviso previo "porque eso podía parecer como una negociación y nada más lejos de la realidad". Además, asegura que no fue cesado como asesor del Grupo Popular en la Eurocámara sino que "me fui yo. Pedí una nueva fecha de salida respecto a mi contrato", asevera.
Génova argumentó que daba un portazo antes de que le expulsaran de ambos cometidos en un comunicado cargado de ironía y sarcasmo. "Ninguna las dos cosas es cierta", se defiende Angrisano asegurando que "hay cantidad de reuniones acreditadas en las que yo he participado cada semana en Bruselas". Y en cuanto a las juventudes que encabeza la vizcaína Bea Fanjul, apunta a que la actividad de la organización "en último año ha sido escasa, por no decir nula. Y algunas de las pocas actividades las he estado impulsando yo". Asume que no es que haya estado ausente "es que no ha estado nadie porque, más allá de la actividad regional, no ha habido actividad nacional", asegura.
Se reivindica afirmando que le ha dedicado 15 años al partido costeando de su bolsillo muchos gastos, construyendo el Club Juvenil, "que son las nuevas generaciones de las Nuevas Generaciones", arrancando su militancia en Cataluña, territorio hostil para el PP, para acabar "en el Parlamento Europeo". Ese destino, aduce, "no tuvo nada que ver con Génova. Me busqué la vida para entrar ahí como asesor, para trabajar, porque tengo un background internacional. He estudiado en una universidad de prestigio y he tenido una beca en Georgetown". Bruselas, y no otro sitio, era donde quería estar, hasta poner fin a esa etapa de su vida de forma harto abrupta.
"Al final llega un punto en el que uno se harta también del entorno político, de la línea política y ahora mismo estoy fuera porque yo me he querido ir, porque he querido montar mis empresas, porque he querido emprender y hacer algo que sea un poco más de provecho".
No desmiente que pidiera entrar en la lista europea: "Parece que sea criminal tener una ambición"
¿Fue por despecho al quedar fuera de la lista europea de 2024? Ese es uno de los argumentos que esgrime Génova. Replica que "parece que sea criminal tener una ambición. Todo el mundo que está en una lista lo ha pedido en algún momento. Yo ya estaba trabajando ahí, tengo idiomas, he representado al partido en think tanks internacionales ligados a la derecha mundial y fui presidente de la organización estudiantil del PP europeo. No hubo ningún joven en esa lista", recuerda. Asegura que de interesarse sólo por estar en una candidatura electoral no se hubiera afiliado al PP de Cataluña "donde no hay espacio para nadie. Poco después de afiliarme casi desaparece el partido en Cataluña y ahí seguí".
Incluso defiende que "deberían en todo caso darme las gracias" por haber sido "un militante comprometido durante tantos años y que nunca ha buscado el beneficio propio". "Ahora he cambiado de opinión -prosigue- y aunque le venga mal al partido, y soy consciente de eso, creo que lo elegante sería dar las gracias. Estoy en desacuerdo con muchas cosas, pero reconozco que hay personas muy valiosas en el PP y que no ha sido una pérdida de tiempo" su paso por esta formación política.
Atribuye a un proceso de maduración su tránsito del PP a pedir el voto para Vox, causa principal del enorme malestar que generó entre sus antiguos compañeros de filas, que ven ahí una muestra de deslealtad. "Sí, sí, lo comprendo. Comprendo la crítica y mucha gente me lo ha dicho. No espero generar unanimidad. Esa es una actitud muy del PP, intentar quedar bien con todo el mundo todo el rato y eso es muy difícil" afirma para reivindicar que "soy un hombre libre y como tal, libre de expresar mi opinión y hacerlo ya desde fuera del partido".
Lanzar "mensajes claros" para atraer a los más jóvenes
Tras negar haber recibido ninguna oferta de Vox, defiende que había muchas cosas que mejorar en Nuevas Generaciones y que lo intentó, como tener más presencia en la elaboración de programas electorales y lanzar "mensajes claros" para atraer a los más jóvenes, los mismos que optan de forma mayoritaria por Vox. Pero eso no era posible, aduce, porque la línea política del partido "cambia constantemente. Los jóvenes necesitan cierta claridad, un mensaje firme con cosas importantes y, sobre todo, los que venimos de territorios complicados. Hay acercamientos al nacionalismo y al independentismo que no compartimos".
Además, se queja de falta de humanidad en la reacción de Génova sosteniendo que "hubiera habido otras formas de reaccionar muy eficaces para limitar el impacto de la noticia", antes que ironizar sobre la "fuga de cerebros" y sin necesidad de apelar a su familia, eso es, que es sobrino de Juan Carlos Girauta, actual eurodiputado de Vox. En todo caso dice no afectarle "porque estoy curtido. Tengo la piel gruesa. Me he metido en lugares mucho más complicados en mi vida a menudo por culpa del PP. Tengo la conciencia muy tranquila, sé quién soy, de dónde vengo y a dónde voy, cosa que quizá el PP no sabe".
"No ha habido un solo año que un dirigente nacional no me haya dicho que mi tío tenía que volver al PP"
Y tras comentar que se le cuestionó incluso por casarse y ser padre, -"un líder de Nuevas Generaciones no puede estar casado porque eso no representa a los jóvenes", le dijeron- hace una última revelación: "De los 14 años que yo he estado dentro del PP, no ha habido un solo año que algún día dirigente nacional no me haya dicho ‘tenemos que conseguir que tu tío vuelva al PP’. No lo ha habido. No lo ha habido". Es más "tampoco han faltado ocasiones en las que me han dicho, ‘por favor, pregúntale tú qué opina de esto, de lo otro, ¿por qué se hace esto en Ciudadanos?, ¿por qué hacen esto en este otro sitio? Me sorprende esta virulencia que hay ahora contra él cuando había un deseo de incorporarle".
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