La Guardia Civil investiga un circuito empresarial en torno al negocio de las energías renovables que presuntamente conecta a Forestalia con sociedades vinculadas a antiguos cargos públicos y con empresas procedentes del entorno de la familia de la exdiputada socialista Susana Sumelzo. El informe de Unidad Central Operativa de Medioambiente (UCOMA) sitúa en el centro de estas operaciones al exconsejero de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón Alfredo Boné.

Según un informe incorporado a la investigación que se sigue en el Juzgado de Instrucción número 1 de Teruel, Boné, que desarrolló toda su carrera política en el Partido Aragonés, participó tras abandonar la política activa en 2015 en varias sociedades dedicadas al asesoramiento y tramitación de proyectos energéticos, algunas de ellas vinculadas al grupo fundado por Fernando Samper.

Entre estas empresas figura la sociedad Viadós Gestión Integral de Proyectos, posteriormente denominada Athmos Sostenibilidad, creada junto a otros antiguos responsables de la administración autonómica: Ana Fraile y Luis Marruedo. La compañía tenía como objeto la consultoría y la gestión de proyectos relacionados con el medio ambiente, el desarrollo territorial y las energías renovables.

Según la documentación analizada por la Guardia Civil, a la que ha tenido acceso este periódico, la cartera de clientes de esta sociedad estaba formada por una única empresa: Forestalia Renovables. La investigación recoge varios contratos firmados entre ambas compañías. La relación comercial se remonta al propio origen de la empresa: uno de los contratos de prestación de servicios aparece fechado el mismo día en que se constituyó la consultora, lo que para los agentes refleja la vinculación existente entre ambas entidades desde el inicio de su actividad.

Extracto del informe de la Guardia Civil.

En noviembre de 2018, los tres socios de la consultora vendieron la totalidad de sus participaciones a la sociedad Nearco Renovables, vinculada al grupo Forestalia. La operación fijó el valor de la empresa en cuatro millones de euros y establecía pagos superiores al millón de euros para cada uno de los tres socios.

Según los datos analizados por la UCOMA, parte de esos pagos fue realizada por Nearco Renovables y otra parte por la propia Forestalia. Los investigadores examinan esta operación para determinar si pudo estar relacionada con la actividad de asesoramiento y tramitación de proyectos energéticos desarrollada por la consultora.

A su vez, el informe recoge otra operación societaria que conecta al exconsejero con el entorno de la familia Sumelzo. En marzo de 2018, Boné y su antiguo número dos en Medio Ambiente, el ya mencionado Luis Marruedo, adquirieron participaciones de la empresa Renovables Puyal.

Esta compañía pertenecía a varios miembros de la familia Sumelzo —María Teresa Vinacua, Fernando Sumelzo y Juan José Sumelzo—, empresarios vinculados a la localidad zaragozana de Ejea de los Caballeros y pertenecientes al entorno familiar de la exdiputada en el Congreso Susana Sumelzo.

Actualmente, la socialista es la secretaria de Estado para Iberoamérica y el Caribe y el Español en el Mundo. La compraventa de la empresa de su familia se formalizó por un importe de 800 euros. La compañía tenía como actividad la distribución de energía eléctrica y un capital social de 5.000 euros. Actualmente figura como inactiva.

Alfredo Boné, por su parte, ha salido al paso de las investigaciones de la Guardia Civil y de su aparición en el denominado caso Forestalia. El exconsejero ha negado haber cometido ningún delito y sostiene que Viadós fue vendida en 2018 a Forestalia porque Fernando Samper les hizo una oferta que decidieron aceptar.