El Gobierno vasco ha asegurado hoy que la concesión del régimen de semilibertad a la exjefa de ETA Soledad Iparragirre, alias ‘Anboto’, es la consecuencia de un modelo penitenciario “que busca la reinserción”. La portavoz del Ejecutivo vasco, María Ubarretxena, ha destacado que aplicar el artículo 100.2 del reglamento penitenciario “a esta interna” no supone en ningún caso un trato “discrecional”.
Ubarretxena ha apuntado que el tratamiento que se ha dado a ‘Anboto’ “no supone acceder al tercer grado ni el cumplimiento definitivo de su condena”: “Recibe el mismo tratamiento que cualquier recluso en el sistema penitenciario vasco”. Ha señalado que entienden que pueda “causar dolor a las víctimas” pero que el proceso forma parte de un modelo penitenciario que busca reinsertar a los internos.
Daño a las víctimas de ETA
Ubarretxena también se ha referido a la polémica suscitada por el uso de imágenes de presos de ETA durante la celebración de la carrera en favor del euskera, ‘Korrika’. El pasado domingo un niño portó el testigo que abre la marcha portando una camiseta con la imagen de Patxi Ruiz, condenado por el asesinato de Tomás Caballero, concejal de UPN en Pamplona en 1998. En su opinión, situaciones como esta “hacen daño a las víctimas de ETA": “Comprendemos que hagan público su malestar”. Ubarretxena ha añadido que este tipo de mensajes “no hacen ningún bien al euskera ni a la ‘Korrika’, que debería ser un espacio social de encuentro e inclusión”.
El posicionamiento del Gobierno vasco, cuyo departamento de Justicia está en manos del PSE, se produce horas después de que esta mañana la exjefa de ETA Soledad Iparragirre, ‘Anboto’, saliera de la cárcel de Martutene de San Sebastián. Su salida se produce en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario que le permite abandonar la prisión de lunes a viernes con la obligación de volver a dormir. Para su concesión el recluso debe entregar un "plan de ejecución", en el que se acredite que va a trabajar o a llevar a cabo labores de voluntariado, con sus horarios correspondientes.
Una larga trayectoria criminal
En el momento de su salida le esperaba una decena de personas que se han puesto delante de ella para tratar de evitar que su imagen fuera captada por los medios de comunicación. Ataviada con unas gafas de sol oscuras, una cazadora verde y unos vaqueros, la exdirigente de ETA se ha abrazado con algunas de las personas que se encontraban en el exterior tras lo cual se ha subido a un coche y ha abandonado el lugar.
Soledad Iparraguirre nació en Eskoriatza (Gipuzkoa) en 1961. En octubre de 2004 fue detenida en Francia junto al jefe del aparato político de ETA, Mikel Albisu, ‘Antza’, en una casa de Salis-de-Béarn en la que ambos vivían desde hacía años junto a su hijo.
En el momento de su detención Soledad Iparraguirre era supuestamente la encargada de dirigir el aparato de extorsión de la banda terrorista. En 2018 fue la encargada, junto a Josu Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera, de poner voz al anuncio de la disolución de la banda terrorista.
"Escandaloso e injustificable"
El Colectivo de Víctimas del Terrorismo, Covite, considera "escandaloso e injustificable" la concesión de este régimen de semilibertad a ‘Anboto’ que, según denunció, cuenta con un "historial criminal de extrema gravedad ya que fue condenada a 793 años y 8 meses de prisión y está vinculada a 14 asesinatos".
El mismo régimen de semilibertad en aplicación de dicho artículo fue concedido recientemente, en febrero, al exjefe de ETA Garikoitz Aspiazu, ‘Txeroki’, lo que también provocó las críticas de varias asociaciones de víctimas del terrorismo.
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