Internacional

Irán advierte a Trump ante un eventual despliegue terrestre: “No pongan a prueba nuestra determinación para defender nuestra tierra”

El pulso entre Washington y Teherán se mantiene a pesar de una tentativa negociación que Trump celebra e Irán niega. El Pentágono ha ordenado el despliegue de unos 2.000 paracaidistas de la 82ª División Aerotransportada hacia Oriente Próximo, una maniobra que amplía el margen militar de la Casa Blanca mientras el presidente Donald Trump sopesa una salida diplomática al conflicto. La respuesta iraní no se ha hecho esperar.

PUBLICIDAD

“Estamos siguiendo de cerca todos los movimientos de Estados Unidos en la región, especialmente los despliegues de tropas”, ha advertido el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Bagher Ghalibaf, en un mensaje que eleva el tono frente a cualquier intento de intervención terrestre. “Lo que los generales han roto, los soldados no pueden arreglarlo; al contrario, caerán víctimas de las ilusiones de Netanyahu. No pongan a prueba nuestra determinación para defender nuestra tierra”.

PUBLICIDAD

La advertencia llega en paralelo a una acumulación progresiva de fuerzas estadounidenses en la región. Según fuentes del Departamento de Defensa, el contingente enviado forma parte de la “Immediate Response Force”, una brigada capaz de desplegarse en menos de 18 horas en cualquier punto del planeta. Incluye dos batallones —unos 1.600 efectivos—, mandos de alto nivel y unidades de apoyo, con la posibilidad de ampliar el número en los próximos días.

El movimiento se suma a los cerca de 4.500 marines ya en tránsito hacia Oriente Próximo, elevando a casi 7.000 los efectivos terrestres adicionales enviados desde el inicio de la guerra. En total, unas 50.000 tropas participan en la operación bautizada por el Pentágono como Furia Épica, desplegadas entre la región, Europa y Estados Unidos.

Aunque el destino exacto de los paracaidistas no ha sido revelado, fuentes militares apuntan a que se situarán a distancia de ataque de Irán. Entre los escenarios contemplados figura la isla de Charag, principal nodo de exportación petrolera iraní en el Golfo Pérsico y objetivo reciente de bombardeos estadounidenses contra más de 90 instalaciones militares.

La hipótesis de una operación sobre Kharg refleja un salto cualitativo en el conflicto: de la campaña aérea a la posibilidad de una incursión terrestre limitada. Los marines —con capacidad para reparar infraestructuras y asegurar cabezas de puente— podrían actuar como fuerza inicial, seguidos por unidades aerotransportadas para consolidar posiciones. Sin embargo, expertos militares subrayan la vulnerabilidad de este tipo de despliegues frente a una contraofensiva iraní, especialmente por la limitada protección blindada de las tropas ligeras.

En paralelo, el estrecho de Ormuz sigue prácticamente cerrado al tráfico comercial, una de las principales bazas de presión de Teherán sobre los mercados energéticos globales. La eventual misión de fuerzas estadounidenses para reabrir la vía marítima añade otra capa de riesgo a una escalada ya marcada por ataques a infraestructuras estratégicas y el temor a una regionalización del conflicto.

El mensaje de Ghalibaf apunta precisamente a ese umbral. Irán da por hecho que cualquier intento de intervención terrestre no sería un movimiento táctico aislado, sino un paso hacia una guerra abierta de consecuencias imprevisibles. La referencia a las “ilusiones de Netanyahu” revela además la lectura iraní de la dinámica actual: la sospecha de que Israel empuja a Washington hacia un escenario de confrontación directa que trasciende los objetivos iniciales.

Te puede interesar

1 Comentarios

Normas ›

Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.

Regístrate para comentar
  1. Sería una locura

Lo más visto