El exsecretario de Organización de Podemos Pablo Echenique ha negado este viernes en la Audiencia Provincial de Madrid que su actuación estuviera motivada por animadversión hacia los sacerdotes católicos al publicar en 2024 un tuit sobre abusos sexuales en la Iglesia.

El origen del procedimiento se remonta al 10 de mayo de 2024, cuando Echenique respondió en la red social X a unas declaraciones del arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz, sobre inmigración publicadas en La Voz de Asturias. El exdirigente de Podemos escribió entonces que “estadísticamente es mucho más probable que un sacerdote cometa un delito de agresión sexual contra menores de edad que delinca una persona migrante” y añadió que, “desde el punto de vista de la seguridad ciudadana”, sería “más eficaz deportar sacerdotes que endurecer la política migratoria”.

Durante su declaración, Echenique ha sostenido que el mensaje se enmarcaba en la “ironía del debate político” y que pretendía cuestionar la generalización sobre las personas migrantes a partir de conductas individuales. “Es imposible que una persona que no odia a los sacerdotes católicos emita mensajes de odio hacia ese colectivo”, ha afirmado. También ha señalado que, pese a declararse ateo, respeta la labor social de la Iglesia, en referencia a la actividad de Cáritas y las parroquias.

"Una contraposición irónica"

El exdiputado ha explicado que su intención fue establecer “una contraposición irónica entre dos absurdos”: criminalizar a todos los migrantes por delitos cometidos por algunos, o hacerlo con los sacerdotes por casos de abusos. Asimismo, ha indicado que el tuit no generó, a su juicio, una reacción significativa ni protestas formales por parte de instituciones eclesiásticas.

En el juicio ha declarado como testigo el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, quien ha recordado que el informe elaborado por esta institución sobre abusos en la Iglesia reflejaba que se trata de un problema “de primera magnitud” para la sociedad. Según ha expuesto, la propia Conferencia Episcopal reconoció posteriormente la existencia de abusos y prácticas como el traslado de sacerdotes acusados, así como la escasa atención a las víctimas en los procesos canónicos.

También ha intervenido, a petición de la acusación, la presidenta del Observatorio para la Libertad Religiosa, María García Ayuela, quien ha considerado que un mensaje de estas características, difundido por un político conocido, puede contribuir a generar un clima de rechazo hacia los sacerdotes.

Una condena para "parar los ataques" contra los cristianos

La presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, ha defendido tanto en sala como a las puertas de la Audiencia que el tuit buscaba “atacar a la Iglesia católica” y ha insistido en la necesidad de una condena “para parar los constantes insultos y ataques” contra los cristianos. La acusación solicita, además de un año de prisión, que no implicaría ingreso efectivo, una multa de seis meses.

Por el contrario, el fiscal ha encuadrado el mensaje en el ámbito de la confrontación política, donde, ha señalado, el margen para limitar la libertad de expresión es reducido. En esa misma línea se ha pronunciado la defensa, que ha reclamado la absolución y ha solicitado que la acusación asuma las costas procesales.

El juicio ha quedado visto para sentencia.