La Policía Nacional ha asestado un duro golpe al narcotráfico internacional al desmantelar una compleja red asentada en Ceuta que operaba de forma constante con hachís procedente de Marruecos y con destino final España y Francia.

En un amplio operativo desplegado en las últimas horas, más de 250 agentes han intervenido en distintos puntos de Andalucía, Galicia y Ceuta. Hasta el momento, se han realizado 29 registros y se han practicado 15 detenciones, según fuentes policiales.

Durante la operación, los investigadores han incautado "cerca de un millón y medio de euros en efectivo" y 66 equipos de comunicación utilizados por la organización para coordinar sus envíos de droga.

Envíos constantes desde Marruecos

La investigación judicial que ha permitido desarticular la red se inició hace poco más de un año y se centró desde sus inicios en la estructura ceutí. Los agentes constataron que la organización movía envíos constantes de hachís desde Marruecos, controlando toda la logística para garantizar que la droga llegara a Europa sin incidentes.

Tras varios meses de seguimiento, la Policía logró interceptar el primer gran cargamento vinculado a los líderes de la red. La intervención se produjo en Almería, donde se incautaron 15.000 kilogramos de hachís, lo que permitió avanzar decisivamente en la identificación de los principales responsables.

“Se logró identificar a los integrantes que tenían la capacidad de negociar la droga en origen, acordar su entrega y coordinar su transporte hasta distintos puntos de Europa”, explican fuentes policiales. Para ello, la organización contaba con una amplia red de vehículos destinados a recoger la droga una vez que llegaba a las costas andaluzas.

Uno de los narcos más importantes

Según la investigación, la red también contaba con el apoyo de uno de los narcotraficantes más importantes de La Línea de la Concepción, responsable de mover las narcolanchas hasta el continente africano y garantizar que el hachís cruzara el Estrecho.

El epicentro de la red se encontraba en Ceuta, donde los investigados habían desarrollado una infraestructura “amplia y compleja” que les permitía importar toneladas de hachís con seguridad y avalar los envíos a sus receptores en Europa.