El Gobierno ha negado este miércoles haber recibido ninguna comunicación oficial de Estados Unidos sobre una supuesta investigación en torno a la eutanasia de Noelia Castillo, después de que el New York Post haya publicado que la Administración de Donald Trump habría solicitado explicaciones a España y buena parte de la prensa española se haya hecho eco de la misma.

Fuentes del Ministerio de Sanidad han precisado que no consta ninguna petición formal. Mientras, la ministra Mónica García daba por buena la información del tabloide neoyorquino y respondía con un post en su cuenta de X: "En Estados Unidos mueren cada año miles de personas sin seguro médico, mientras Trump apoya y ejecuta vulneraciones de derechos humanos entre Gaza e Irán. Que deje de alimentar la agenda ultra internacional metiendo sus narices en cualquier sitio. España es un país serio, con un sistema sanitario sólido y un marco de derechos que protege y cuida a todas las personas, también a las que deciden pedir ayuda para morir dignamente en contextos regulados por ley, evaluados por comités clínicos y avalados por los tribunales".

La supuesta "investigación" de EEUU del caso de Noelia Castillo

La pieza del tabloide neoyorquino, firmada por Víctor Nava, se apoya en fuentes anónimas y en un supuesto cable diplomático en el que el Departamento de Estado habría instruido a su embajada en Madrid a recabar datos sobre el caso. Según ese relato, Washington trasladaría “seria preocupación” por “fallos sistémicos de derechos humanos” y cuestionaría la aplicación de la ley de eutanasia en supuestos de sufrimiento no terminal o condiciones psiquiátricas.

El artículo incorpora además una línea argumental ajena al procedimiento sanitario y judicial: vincula las agresiones sexuales sufridas por la joven antes de su muerte con la política migratoria española. El cable citado sostiene que los presuntos autores podrían tener “origen migratorio” y apunta a la “migración masiva e ilegal” como un riesgo para los derechos y la seguridad, haciéndose eco de varios bulos alrededor del caso de Noelia Castillo.

El texto añade también que Castillo habría expresado “dudas” en las horas previas a la eutanasia, sin que esa afirmación haya sido confirmada.

La reacción de Salvador Illa

Más prudente de Mónica García, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, tampoco se ha resistido a responder a la información del New York Post. “Defenderemos con toda la firmeza a los y las profesionales de nuestro sistema sanitario ante cualquier ataque malintencionado que quiera perjudicar su valía y actuación”, ha escrito en X. Ha reivindicado “el derecho a una muerte digna después de aprobar uno de los marcos legales más avanzados y ejemplares del mundo”.

La joven, de 25 años y con paraplejia, obtuvo la autorización para la eutanasia en julio de 2024. Su solicitud fue validada por la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, el órgano independiente encargado de supervisar cada procedimiento. El proceso fue objeto de un litigio de más de un año y medio. Tanto el juzgado competente como el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña concluyeron que no existía “falta de capacidad” y que la decisión se había mantenido firme desde abril de 2024. Una decisión del Tribunal de Estrasburgo desbloqueó finalmente la situación. Castillo falleció la semana pasada en Sant Pere de Ribes (Barcelona).