El diputado de Vox en el Congreso, Javier Ortega Smith, que fue expulsado definitivamente del partido hace unas semanas, anunció este jueves que recurrirá ante la Justicia lo que considera una decisión "arbitraria" de la formación a través de su Comité de Garantías y su Comité Ejecutivo Nacional (CEN). Ortega, que además se mantiene como concejal de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, comunicó el asunto a través de su perfil de X. El paso lo da una vez que Garantías desestimó su recuso de alzada, una de las acciones a las que se podía acoger el ex de Vox para intentar reconducir la decisión desde dentro del partido. Ortega la atribuye no a falta de disciplina, sino a diferencias políticas sobre el rumbo de la formación.

En X el diputado escribió: "La ilegalidad que supone vuestra vulneración de derechos fundamentales, arbitrariedad y prepotencia se resolverá en los tribunales de Justicia". "Vox se fundó para combatir todo esto", aseguró el ex militante de Vox, que hasta ahora venía ostentando el número seis de afiliación. Ese paso a los tribunales podría pausar indefinidamente, hasta que haya un pronunciamiento, el relevo ordenado por Santiago Abascal desde la dirección, para que la concejala Arantxa Cabello asumiese el puesto de portavoz municipal que hasta ahora sigue teniendo Ortega en Cibeles.

Al contrario de lo denunciado públicamente por Ortega, desde Vox se viene indicando que esta expulsión es fruto de un proceso "riguroso y serio" en el que se han seguido "los más exigentes cánones del Estado de Derecho". Un paso que se da al negarse Ortega a acatar ese relevo tomado por el CEN de acuerdo a los estatutos, una "infracción gravísima", aunque Ortega no ve justificación política para ello, solo personal, y es a lo que se agarra. Respecto a la decisión, Ortega criticó que el partido trasladase a los medios la resolución de Garantías, de madrugada -pasadas la una de la mañana-. Por ello, también ha recurrido a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), denunciando el filtrado.

Ortega quiere pelear para mantenerse al frente de Vox en el Ayuntamiento al menos hasta el final de legislatura, antes de mayo de 2027. En la misma situación están sus dos afines, también expulsados, Ignacio Ansaldo, y su portavoz adjunta, Carla Toscano.

El partido guarda silencio ante el anuncio de Ortega

Desde Vox o desde el partido en Madrid -en el ámbito regional- no ha habido posición alguna al respecto. La portavoz de la Asamblea, en una jornada de pleno, fue preguntada por el asunto. Isabel Pérez Moñino, sin embargo, evitó referirse a ello en los paseos de la cámara vallecana. "A los madrileños las cuestiones internas les preocupan muy poco", sí lanzó. "Yo estoy aquí para hablar de Madrid, estoy aquí para hablar de los problemas de Madrid, estoy aquí para traer soluciones para los madrileños y en este sentido ya le digo que nosotros vamos a seguir trabajando", ahondó la diputada autonómica.

Pérez Moñino mira ya a las próximas elecciones regionales, que coincidirán aproximadamente con las municipales. "Queda muy poquito para las elecciones y tenemos que seguir trabajando por todos ellos". Abascal se encuentra este jueves en Andujar (Andalucia) y es probable que se posicione al respecto.