El debate sobre el futuro de las pinturas murales del monasterio de Sijena ha vuelto este jueves al Parlamento catalán, donde Junts ha redoblado su rechazo al traslado ordenado por la justicia y ha instado al Govern a impedirlo por todos los medios.
El diputado de JxCat Francesc de Dalmases ha pedido al Ejecutivo catalán que “proteja las obras de Sijena de la barbarie española”, pese a las sentencias judiciales que obligan a su devolución a Aragón. Durante una interpelación a la consellera de Cultura, Sònia Hernández, ha insistido en que el traslado supondría un daño irreversible para los frescos y ha reclamado que “no se muevan” del Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC).
Dalmases ha argumentado que la operación es “imposible” desde el punto de vista técnico y ha apelado al precedente histórico de 1936, cuando el arquitecto Josep Gudiol trasladó las pinturas durante la Guerra Civil. “No hay nada más injusto que cumplir una sentencia injusta”, ha afirmado, antes de reiterar que “las obras de Sijena no se tocan”.
Aferrados al 'caso Guernica'
Por su parte, la consellera de Cultura ha defendido que el Govern ya trabaja para recurrir la resolución judicial que fija un plazo de 56 semanas para ejecutar la devolución. Hernández ha sostenido que el estado de conservación de las pinturas hace inviable su traslado sin someterlas a un “altísimo riesgo” de deterioro.
En esta línea, ha comparado la situación con el Guernica de Picasso, cuyo traslado temporal fue descartado recientemente por el Ministerio de Cultura, y ha asegurado que, del mismo modo, “técnicamente es imposible” mover las pinturas de Sijena.
El posicionamiento del Govern y de Junts se enmarca en la reacción política en Cataluña tras la decisión del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Huesca, que ha ordenado al MNAC devolver las obras al monasterio oscense en ejecución de una sentencia firme del Tribunal Supremo de 2025. La magistrada ha considerado acreditadas tanto la titularidad aragonesa de los frescos como la viabilidad técnica de su traslado.
Pese a ello, el independentismo ha intensificado en los últimos días su oposición al retorno, apoyándose en argumentos de conservación y en el precedente del Guernica para cuestionar la ejecución del fallo y tratar de frenar el traslado de las pinturas.
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