Al menos habrá tres meses de vacío de liderazgo de Sumar, desde el paso al lado protagonizado por la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en febrero y los plazos que manejan en la confluencia. No se comunicará ninguna propuesta para el liderazgo de la plataforma resultante de la refundación de los magentas y su candidatura a la presidencia del Gobierno hasta al menos después de las elecciones de Andalucía. Así lo comparten distintos socios que integran la confluencia de izquierdas actual y así se manifestó desde IU este jueves en el Congreso de los Diputados, quien lleva el liderazgo de la candidatura de unidad regional.

En una comparecencia centrada en la regularización extraordinaria de inmigrantes, el portavoz sustituto del grupo plurinacional, Enrique Santiago, afirmó desde la Cámara Baja que "en este momento estamos centrados en la campaña" andaluza, y "cuando pase seguiremos trabajando para que este espacio se consolide". Difícilmente se cumplirá la que era una de las principales demandas del candidato andaluz y coordinador federal de IU, Antonio Maíllo: evitar llegar a mayo sin un candidato definido que empezar a promocionar. No se descarta, con todo, cualquier paso en la segunda quincena de abril, tras ver el resultado de las urnas a las que la izquierda parten sin casi posibilidades frente a la continuidad del PP.

Sí que no se esperan sorpresas, por tanto, para el segundo acto protagonizado este domingo en Sevilla por los cuatro partidos promotores de esa renovación del espacio de izquierdas que ahora comparte el Consejo de Ministros con el PSOE. Bajo el lema 'Un paso al frente', Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y Catalunya en Comú volverán a reivindicar una alternativa sólida que movilice a la izquierda desencantada tras el primer evento de marzo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. "El acto es una magnífica oportunidad para seguir reforzando" la unidad, consideró Santiago en esa comparecencia.

Lo cierto es que la situación sigue siendo la misma que en febrero: no hay nombre sobre la mesa para bautizar al proyecto, ni constancia de los avances protagonizados, si los hay, ni qué figuras están mejor encaminadas para relevar a Díaz. Ni si quiera la unidad con Podemos en Andalucía, complicada de gestionar en estos momentos, permite hablar de mayor unificación de la izquierda, aunque desde Sumar distintos actores vienen reivindicando que hay un antes y un después.

Solo es remarcable que habrá intervención del ministro de Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy, después de asistir como público al primer evento, lo que puede tener una lectura. Compartirá escena con los mismos intervinientes: el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, la titular de Sanidad, Mónica García, el coordinador federal de IU, Maíllo, y la cabeza de lista por Cádiz y líder de Movimiento Sumar Andalucía, Esperanza Gómez, que da el acento electoral al evento.

Ni avances ni acercamiento real con Podemos

Pero lo cierto es que Podemos sigue obcecado con concurrir en solitario a las elecciones generales de 2027 con Irene Montero como cabeza de cartel. De hecho, Pablo Iglesias definió la papeleta conjunta de la izquierda -salvo con Adelante Andalucía- en la región como una cesión para luego tener más opciones en las generales. De hecho, la unidad ha evidenciado la fractura entre la actual coordinadora morada y Madrid, con las salidas del diputado José Manuel Gómez y la previsión de que siga sus pasos la actual líder territorial, Raquel Martínez. Ella presenta a Maíllo el próximo lunes en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum. Desde la coalición lo ven como algo normal dada la actual relación, pero Podemos ha mantenido las distancias del resto de grupos pese a ir de la mano. Incluso no se espera representación morada en el acto de Sumar este domingo, sólo de la federación andaluza en el mejor de los casos.

Mientras los de Belarra siguen marcando distancias, Montero se deja querer mientras tanto, sin renunciar a actos en conjunto con otros actores de la izquierda, desde Gabriel Rufián, con quien coquetea para posibles alternativas a la izquierda en Cataluña, pero también se deja ver con la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, y con la exdirigente de Compromís y exvicepresidenta valenciana, Mónica Oltra, y con la primera dama brasileña Janja Lula da Silva. Este jueves todas protagonizaron en Valencia un coloquio llamado No a la guerra, no a la violencia política. Por un mundo ecofeminista. Entre otros asuntos, Donald Trump y la guerra en Irán estuvieron en el centro.

El momento dentro de Sumar

En estos momentos hay fricciones internas en la confluencia, entre los que opinan que debe definirse ya ese liderazgo y las facciones que apuestan por constituir todo lo demás, lo orgánico, para después poner la guinda con un candidato que ilusione. Es decir, primero aparato, organización y convivencia, e ideas, y después una figura potente. Maíllo es el cabeza visible entre los que piden celeridad a sabiendas que a mayor margen para unas elecciones, mayor capacidad de movilización.

Por ahora, las cifras de Sumar siguen por los suelos en comparación de las últimas elecciones generales, desde los 31 escaños junto a Podemos en julio de 2023, ahora los magentas aspiran a entre 7 y 12 escaños y Podemos apenas a 2, con opciones de quedarse en nada, según un sondeo reciente de IPSOS para La Vanguardia.

Por otro lado, hay varias cuestiones internas por resolver. Más allá de la forma de configurarse, con el modelo de la izquierda francesa como el más proclive a imitar, o los nombres a elegir, con Nuevo Frente Popular -registrado por Más Madrid- como una de las opciones sobre la mesa, hay cuestiones como la Asamblea de Movimiento Sumar de cara al mes de junio en la que se quiere hacer un debate de ideas pero podría plantearse una candidatura alternativa a la de la actual coordinadora Lara Hernández. Parte con más papeletas la actual portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Martínez Barbero.

No se quiere tampoco interferir en las elecciones andaluzas, ni tampoco priorizar los asuntos partidistas -sobre todo después del debate eterno sobre las alianzas con Podemos- con un importante decreto ley de prórroga de alquileres a punto de decaer la próxima semana por la falta de apoyos incluido Junts. Eso, incluso ha llevado al choque a Díaz y a Carles Puigdemont este jueves. Los más díscolos con precipitarse insisten en que no se puede cometer los mismos "errores" que con Díaz, de construir el proyecto en torno a un liderazgo, son partidarios de esperar hasta que todo esté definido.

La aún líder política de Sumar dentro del Gobierno se viene mostrando cada vez más distante: apenas se deja ver por la prensa en el Congreso, se limita a cuestiones de gobierno y abandonó la última reunión de confluencia en marzo después de abordar el tema de alquileres, dejando en el debate orgánico a los suyos.

Las opciones de relevo sobre la mesa

Internamente hay quien prefiere y puja por que el relevo de Díaz vuelva a ser mujer, aunque éstas son escasas entre los nombres que están en las quinielas. Desde IU y desde Más Madrid se orientan en este sentido, sin que Mónica García o Sira Rego sean opciones viables. La primera no es tan próxima a Maíllo -compitió con él en las primarias de 2024, representando un continuismo de la etapa Garzón-, y García tiene por delante el dilema de volver a centrar a la formación en Madrid y decidir si se vuelve a presentar a primarias para liderar el proyecto. Sale a relucir el nombre de la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que ha participado en algunos eventos recientes, pero se encuentra ya fuera de la política.

Las opciones más viables a día de hoy son las de Bustinduy y Urtasun, o la de optar por una figura de la sociedad civil, próxima a la izquierda y que esté comprometida con el proyecto. Ya se han desmarcado personalidades como Unai Sordo, el dirigente de CCOO. No se descarta una candidatura fuerte desde Cataluña con Rufián al frente. Los comunes piden a Rufián que despeje la incógnita mientras que ERC se niega a cualquier fórmula que no sea la de ir con sus propias siglas. Bustinduy reiteradamente viene mencionando que si bien quiere remar a favor del proyecto y está comprometido, no cree que su papel sea el de liderar nada. Urtasun también se autodescarta.

La ausencia de un candidato deja a Maíllo opciones para dar el paso tras las andaluzas si así lo desea. Bustinduy y Urtasun, los mejor posicionados, se descartan

Hay otro nombre encima de la mesa, y es el del propio candidato andaluz, Antonio Maíllo, que lidera a Por Andalucía y que puede utilizar los comicios como trampolín de una candidatura estatal. No entra entre sus planes, de hecho la petición de cerrar un nombre antes de tiempo buscaba cerrar cualquier posibilidad de que se especulase con el salto de Maíllo. Pero de no encontrarse candidato y de descartarse definitivamente la vía Bustinduy, sería otra opción a explorar dado el peso federal de IU frente al resto de formaciones. "No sería una buena noticia que yo encabezase la papeleta", ha llegado a decir Maíllo en alguna ocasión, sugiriendo que esa sería el último recurso ante la ausencia de liderazgos.

En plena crisis de identidad, precisamente Sumar carece de perfiles carismáticos que hayan destacado esta legislatura. Y de los que existen, ninguno parte de una posición sin desgaste político profundo. En vista al proceso dentro de Movimiento Sumar, no sería descartable que el proceso de elección de candidatura se aplace hasta después de verano.