Martiño Ramos Soto, el profesor ourensano condenado a 13 años y medio de cárcel por violar y abusar sexualmente de una alumna menor de edad, ha sido extraditado este miércoles desde Cuba a España, donde deberá cumplir la pena impuesta por la Audiencia Provincial de Ourense y ya firme desde julio de 2025. Fuentes próximas al proceso citadas por EFE han señalado que aceptó voluntariamente el traslado y embarcó por la tarde en un vuelo con destino a Madrid. Su entrega pone fin a varios meses de trámites después de su detención en La Habana, en noviembre, cuando ya figuraba entre los diez fugitivos más buscados por la Policía Nacional.

PUBLICIDAD

La fuga se había producido meses antes de su ingreso en prisión. Ramos Soto abandonó España en julio y pasó por Portugal, Brasil y Perú antes de instalarse en Cuba. La Audiencia Provincial de Ourense dictó el 31 de octubre la orden internacional de detención y reclamó de inmediato su extradición, pese a que España y Cuba no tienen un tratado bilateral activo de extradición. Aun así, la cooperación policial y judicial entre ambos países permitió finalmente su localización, arresto y posterior entrega.

El caso había adquirido una notable repercusión pública en Galicia no solo por la gravedad de los hechos, sino también por el perfil del condenado en Ourense. Además de su trabajo como maestro y profesor de música, Ramos Soto había sido una figura conocida en ámbitos políticos y culturales de la ciudad. Soto es exmilitante de En Marea, vinculado también a Ourense en Común y a la marea local ourensana, de la que fue uno de los principales promotores.

Suspendido como funcionario

Su actividad pública también había tenido una vertiente cultural y asociativa. Según informó La Voz de Galicia, fue director de la agrupación Nenos Cantores de la Capela Madrigalista y coordinador de A Bela Auria.

En febrero, el Ministerio de Educación declaró la pérdida de su condición de funcionario de carrera del Cuerpo de Maestros, a propuesta de la Consellería de Educación y en aplicación de la sentencia firme, que lo inhabilitó para ejercer la docencia. Para entonces, Ramos Soto ya llevaba meses huido de España y detenido en Cuba a la espera de su traslado.

La sentencia considera probado que abusó sexualmente de forma reiterada de una alumna desde que esta tenía 12 años y hasta los 16, aprovechándose de su situación de vulnerabilidad y recurriendo a prácticas sádicas. La investigación y el posterior proceso judicial han convertido el caso en uno de los más graves conocidos en el ámbito educativo gallego en los últimos años.