Es una 'bomba' de combustible que amenaza con estallar a las puertas del verano. Está compuesta de queroseno y altas dosis de incertidumbre. Lo saben en las compañías petroleras, lo padecen las aerolíneas aéreas y lo gestionan como pueden las agencias de viaje. El 'artefacto' que genera esta incertidumbre se carga desde Ormuz e Irán con impacto en todo el mundo, incluidos algunos de los lugares de destino vacacional más demandados. En millones de hogares de nuestro país hace días que se empiezan a planificar las vacaciones estivales pero esta vez con un tono distinto: las dudas sobre el dónde, cómo y, sobre todo, el a qué precio.
Reservar un vuelo en el actual contexto requiere calibrar riesgos, valorar cancelaciones, estar preparados a oscilaciones inesperadas de precios y asumir posibles riesgos en determinados destinos. Esta situación se percibe desde hace semanas en las agencias de viaje. El sector reconoce que la afluencia de clientes ha aumentado. También el número de dudas y temores que trasladan y el tiempo que tardan en decidirse antes de adquirir un paquete vacacional. "El turismo fluye adecuadamente en tiempos de paz, cuando no es así, se nota", asegura José Manuel Lastra, vicepresidente de la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV).
América por Asía, así cambian los destinos
Reconoce que durante los primeros días de la guerra en Irán el mercado de los viajes entró "en cierta parálisis". Los destinos afectados por el conflicto bélico, fundamentalmente asiáticos, se cayeron de las demandas. Ahora, transcurridos dos meses desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, la situación no ha recuperado la normalidad. De cara al verano, asegura Lastra, hay destinos que se han hundido: Tailandia, Japón, China… Y por supuesto, los afectados directamente por el conflicto: Catar, Abu Dabi, Emiratos Árabes, Doha…
El riesgo y el precio de los billetes de avión están detrás de muchas de estas decisiones. Lastra estima que el precio de los vuelos acumula un incremento de entre un 10% y 20%, según compañías y destinos. La CEAV recomienda "comprar cuanto antes" ante un posible nuevo encarecimiento de los vuelos: "No sabemos qué sucederá, pero lo más recomendable es comprar cuanto antes".
Los suplementos por sobrecoste del precio del combustible son ya una realidad. Compañías como Volotea los contemplan: hasta 14 euros por billete. Por el momento desde compañías como Iberia o Vueling no se contempla aplicar medidas similares, según apuntan fuentes de su matriz, IAG. El impacto en el precio no radica solo en la cotización del queroseno, el combustible aéreo que ya ha duplicado su precio a causa de la guerra. Otros aspectos como los cierres del espacio aéreo en la zona y que obligan a cambiar —y en muchos casos alargar— rutas, fundamentalmente hacia Asia, son otros factores de encarecimiento a tener en cuenta de cara a este verano. Aeropuertos como el de Catar, Dubái o Doha operan como terminal o hub claves para la distribución aérea de la zona y que ahora se ha visto gravemente alterada.
Crecen las visitas a las agencias de viaje
Al tener que asumir mayores costes, hay compañías que han optado por cancelar vuelos y no se descarta que en las próximas semanas, si la situación no se reconduce, la lista pueda ampliarse. Por ahora los casos más llamativos son los de Lufthansa y KLM, que han anunciado que dejan en suspenso miles de vuelos.
Más dudas, más preguntas y más temores a la hora de elegir destino y vuelo se ha convertido en una constante en las agencias de viaje: "Vemos que ahora se viene más a las agencias en busca de asesoramiento. Los clientes preguntan mucho más y tardan más en tomar la decisión y formalizar reservas. La elección de los destinos también ha cambiado. América y Europa son hoy destinos mucho más demandados que Asia". Países como EEUU, Canadá, México, el Caribe o Brasil han irrumpido como un destino alternativo para los españoles, "nos lo están demandando más".
En este contexto, España se ha convertido en un "destino refugio". Las compañías aéreas han ofertado casi un 6% más de asientos de cara al verano. La llegada de turistas de países como Reino Unido, Alemania o los países escandinavos se incrementará en el periodo estival a consecuencia del cambio de "rutas" vacacionales que está provocando la guerra.
El queroseno, la clave de la crisis aérea
El turismo representa casi el 13% de nuestro PIB. Un sector que emplea a cerca de 3 millones de personas y que solo el año pasado generó una actividad económica valorada en 218.500 millones de euros. En situaciones de crisis geopolítica como la actual, España se convierte en un destino más deseado. Las previsiones en este contexto son positivas para el sector. La llegada de turistas rozó los 100 millones de visitantes el año pasado. Muchos de ellos lo harán tras pagar billetes más caros.
En el caso de las compañías españolas la capacidad de resistencia se está mostrando algo mayor, pero todo dependerá de la duración de la crisis. Por el momento el problema no es el suministro sino el precio. Mientras las autoridades europeas ya han lanzado la voz de alarma y plantean la posibilidad de tener que compartir el stock de queroseno entre los países de la UE, España goza de una posición que podría considerarse privilegiada.
El 80% del queroseno de aviación que se consume en nuestras terminales ha sido producido en España. Nuestro país es el segundo de toda Europa con más refinerías: 8 (5 de Repsol, 2 de Moeve y 1 de BP). De ellas salió la mayor parte de los 7,82 millones de toneladas de queroseno de aviación que se consumieron el año pasado en España. Los aeropuertos de Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat absorbieron el 60% del total de este combustible.
España, suministro asegurado
El grupo IAG (International Airlines Group), que agrupa a compañías como Iberia, Vueling y British Airways, asegura que por ahora el problema no es de suministro, "sino de precio, de restricciones de espacio aéreo y de operativa", aseguran fuentes de IAG consultadas por El Independiente. Señala que en el caso de las compañías españolas el impacto del alza de precio es menor gracias a que tienen "una cobertura del 62% de su combustible" ante alteraciones de precio: "Es una posición mejor que la de las aerolíneas británicas, por ejemplo. Tener un nivel de cobertura sobre el 62% de tus toneladas de combustible, en nuestro caso hasta final de año, es importante. El combustible representa el 25% de los costes de una aerolínea", señalan desde IAG.
Una cobertura que se va actualizando y que con la presentación de los resultados del grupo el 8 de mayo próximo se anunciará cuál será su nueva cobertura de cara a 2027: "En nuestro caso, las suspensiones de vuelos han sido puntuales, nada importante. Pero es cierto que no se puede volar a pérdidas y por eso algunas compañías han tenido que suspender vuelos".
La Asociación de Líneas Aéreas (ALA) prevé que este verano se venderán un 5,7% más de billetes de avión. Más ventas pero que sin embargo requerirán "una gestión cautelosa", ya que también operar los vuelos supondrá un coste mayor: "Estas cifras debemos llevarlas con cautela por el encarecimiento del queroseno y la incertidumbre geopolítica", asegura Javier Gándara, presidente de ALA.
Producir más combustible de aviación
Reconoce que por el momento no se prevén problemas de suministro en España. Solo el 11% del combustible de aviación procede de Oriente Medio y por el momento, con el producido en España, se ha logrado minimizar su impacto: "Esta situación no inmuniza a España de posibles afecciones en los vuelos desde otros lugares hacia nuestro país", apunta Gándara.
El queroseno se ha convertido en el centro de esta inestabilidad aérea a puertas de la campaña de verano. En nuestro país, compañías como Repsol son esenciales en el suministro. La producción de las refinerías se encuentra actualmente en máximos, con una producción incrementada para evitar problemas de suministro en el sector aéreo. El CEO de Repsol, Josu Jon Imaz, reconoce que "la obsesión" de su compañía es que no falte suministro, sabedor de que el turismo es determinante para una economía como la española: "Queremos llegar al verano con entre un 15 y 20% más de queroseno producido".
En su opinión, la situación actual está controlada pero "no me atrevo a decir con rotundidad que no habrá riesgo de suministro, vivimos en un territorio inexplorado", aseguró esta semana. Destacó que en el caso de España, disponer de una red de ocho refinerías y un suministro de petróleo que en un 60% procede de América y un 30% de África "nos hace estar en una posición más favorable". Imaz advierte de que si la situación se alarga en el tiempo el escenario se complicará y que incluso si ahora se terminase la guerra en Irán aún "necesitaríamos entre 10 y 15 semanas para recuperarnos".
Actualmente Repsol cuenta con refinerías en A Coruña, Bilbao, Puertollano, Tarragona y Cartagena. Por su parte, Moeve cuenta con dos plantas de refino, una en Gibraltar-San Roque y otra en La Rábida (Huelva). La compañía BP dispone de una refinería en Castellón.