Hay una cosa que Mónica García y Emilio Delgado tienen en común su profundo rechazo a las políticas de Isabel Díaz Ayuso y así vienen recordándolo desde hace mesas en toda aparición pública en la que se cruza su rivalidad interna. Este lunes en Al rojo vivo ha intervenido Mónica García con Emilio Delgado estando como contertulio. Parecía que el buen rollo partidista iba directo, de nuevo, a atacar a la mandataria madrileña pero Delgado soltó: “Me gustaría que pudiera seguir votando en Más Madrid toda la gente que ha venido haciéndolo con normalidad durante todos estos años y que no se le limitara a nadie el derecho al voto”.
A lo que Mónica García contestó: “Sin ninguna duda, porque tenemos la mejor militancia. Nuestra militancia es la que recorre los municipios, los barrios, la que pone mesas, las que va a los puerta a puerta, las que el otro día, el sábado, organizó una verbena en la que acudieron miles de personas. Efectivamente, tenemos a nuestra mejor militancia y por supuesto nuestra militancia va a ser la que tiene el derecho de participación y que va a ser la que democráticamente elija cómo nos presentamos ante la señora Ayuso”.
Para muchos espectadores todo estaba en orden, pero las intervenciones de los dos miembros del partido tenían importantes matices. El primero quería que las votaciones fueran más abiertas y la actual ministra de Sanidad que se limitaran los militantes.
Recurso de militantes por quién es 'militante'
Pero la división interna es más seria ya que atañe a quién es considerado militante. Un grupo de 67 militantes de Más Madrid presentó el 9 de abril de este año un recurso al Comité de Garantías al que ha tenido acceso este periódico en el que acusan al partido de “redefinir la condición de militante y someter el ejercicio de los derechos estatutarios a requisitos, controles y valoraciones no previstos en los Estatutos”.
Según el modelo actual los militantes para poder votar deberán haber participado, al menos, en tres actividades del partido al año como un puerta a puerta, una asamblea o la verbena que celebraron este sábado en San Blas y en la que García anunció su intención de presentarse de nuevo a la las elecciones.
“Tú sabes que nos han acompañado todos estos años mucha gente que no podía a lo mejor ir a una actividad concreta, pero estaba inscrita en Más Madrid y ha podido votar durante todos estos años. Gente que a lo mejor tiene dos trabajos, tiene que ocuparse de los niños de poner lavadoras y que aún así ha podido formar parte del proyecto Más Madrid, seguir votando. Eso va a poder ser así en las primarias que vienen”, le recordaba Delgado a García en La Sexta.
Los críticos con este modelo de primarias consideran que con este sistema los que más consonancia tienen con la dirección tienen garantizado su votos, mientras que otros por desafección con la dirección o por imposibilidad quedan fuera. Esta forma de excluir es, según el escrito presentado al Comité de Garantías: “Un régimen sancionador encubierto al margen de los estatutos”.
Dentro de la corriente emilista aseguran que este sistema sanciona actos de Delgado que no aparecen recogidos para que los militantes hagan check y les puntúe de cara a votar. Desde Más Madrid se afirma que “no hay acto de Más Madrid que no tenga el check para que los militantes marquen”. En la organización defienden que los cambios organizativos de Más Madrid fueron aprobados a petición de las asambleas locales en 2025, que no son nuevos.
Además del recurso contra el modelo de primarias, la corriente crítica está recogiendo firmas desde el 17 de abril para exigir “a la dirección del partido que rectifique, y suspenda el proceso abierto para la aprobación de esta propuesta de reglamento de primarias, comprometiéndose a trabajar en otra propuesta más respetuosa con los estatutos, los derechos de las personas militantes y simpatizantes y los principios que sustentaron la razón de ser de este partido”.
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