El presidente de Junts, Carles Puigdemont, ha acusado este miércoles al portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, de traspasar "todas las líneas de la decencia" y de "ensuciar la memoria" de su partido.
Así ha reaccionado en un artículo publicado en su cuenta en la red social X, titulado "La hoguera de la irresponsabilidad", después de que, en el debate celebrado ayer martes en Congreso sobre el decreto ley de prórroga de los contratos de alquiler, Rufián acusara a los diputados de Junts de votar por "intereses particulares", porque algunos tienen "alguna empresa a su nombre con pisos de alquiler".
Rufián, que leyó el nombre de cada uno de los siete diputados de Junts para enfatizar que son los "responsables de que la gente viva hoy más angustiada", les dijo también que la "bandera que comparten" con el PP y Vox es un billete de "50 pavos" que se sacó del bolsillo y colocó en la tribuna de oradores, según Europa Press.
Según Puigdemont, ayer en el Congreso "se atravesaron todas las líneas de la decencia y el respeto que hay que observar en un debate parlamentario", en alusión a la intervención de Rufián, a quien no cita por su nombre en todo el artículo.
A su juicio, la actuación de Rufián "ensució la memoria de un partido histórico donde han militado algunos de los mejores hombres que ha dado la política catalana en el último siglo".
"Mucha gente se entristeció al ver un espectáculo tan lamentable, propio de la peor política española que tanto hemos tenido que sufrir los catalanes", añade el expresidente de la Generalitat.
Deja claro que él es una de esas personas "entristecidas", no solo por su condición de presidente de Junts y por el "sufrimiento" causado a sus siete diputados en Madrid, sino "también como catalán, como militante independentista y como demócrata".
"Podemos tener discrepancias, por profundas que sean, pero hasta ahora los catalanes las sabíamos expresar con una manera de hacer y de decir propias, diferenciadas, que marcaban un estilo identificable", destaca.
La sombra de Ciudadanos
La irrupción de Ciudadanos, en 2006, supuso una "ruptura deliberada, calculada y, claro está, financiada", que trajo un espíritu "analfabeto, grosero y falsamente directo" que acabó "contaminando la política", con una "vulgarización y simplificación de los debates" para socavar las instituciones catalanas.
"El mismo PSC ha heredado la alergia a la catalanidad que tenía Ciudadanos, aunque lo hace más siguiendo las 'instrucciones' de Felipe V que copiando el estilo de Lerroux, Rivera y Arrimadas", señala Puigdemont, que adjunta una imagen de una orden del siglo XVIII del rey Felipe V para favorecer la penetración de la lengua castellana en Cataluña.
El uso del castellano por parte de Rufián en el Congreso
Para Puigdemont, resulta "especialmente doloroso" que Rufián interviniera "íntegramente en castellano" en el debate de ayer, pese a que la presidenta del Congreso, la balear Francina Armengol, "utiliza el catalán para darte la palabra".
"Después de años, décadas, de reclamar que el catalán sea una lengua oficial en las Cortes españolas y finalmente conseguirlo, el portavoz de ERC no la hace servir. Debe de pensar que el catalán es más para las bibliotecas y el castellano, para el TikTok", agrega.
Pero esta "falta de respeto" hacia esta lucha por el catalán, en su opinión, "hace mucho daño a la lengua del país": "Solo por respeto a tanta gente que ha sido víctima de discriminación y persecución por hablar en catalán, en el Congreso se tendría que utilizar siempre", sentencia.
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