El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha confirmado que ninguno de los pasajeros españoles del buque MV Hondius, ha mostrado oposición a cumplir la cuarentena tras su próxima evacuación desde el puerto de Granadilla de Abona en Tenerife. El equipo técnico del Ministerio de Sanidad se desplazará mañana a la zona para coordinar el dispositivo, que concluirá con el traslado de los repatriados españoles al Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid.
Padilla, que mantiene contacto directo con los 14 españoles a bordo, ha asegurado que "se encuentran bien, no tienen síntomas" y que su estado de ánimo ha mejorado considerablemente desde que zarparon de Cabo Verde. Respecto al inminente aislamiento preventivo, ha subrayado: "Ninguno me ha manifestado ninguna oposición a ese respecto". Se confía en que todos firmen el documento de consentimiento "de manera voluntaria" tras lo que "han debido de pasar en esa embarcación", aunque Sanidad ya tiene preparada la base jurídica de la Ley de 1986 por si alguien se opusiera. En caso de aplicarse medidas obligatorias, estas buscarían "preservar el bien de salud pública" y tendrían que dirigirse a una "población concreta, que sean proporcionales, que estén bien justificadas, velando por todos los derechos fundamentales de la población".
Mientras tanto, el Gobierno de España sigue trabajando estrechamente con la Unión Europea para establecer unas "directrices generales" de cuarentena ante esta crisis sanitaria. De hecho, la expectación internacional es máxima y varios países han comunicado que esperarán a que España publique oficialmente su propio protocolo para que sus técnicos sigan estas pautas de actuación. El tiempo exacto que durará el aislamiento no está cerrado, ya que se revisará en función del último contacto de riesgo que haya tenido cada pasajero a bordo del crucero.
Padilla ha querido zanjar cualquier polémica institucional con el presidente de Canarias respecto a la falta de información, asegurando que hay reuniones diarias con los técnicos insulares en un "clima de cooperación institucional total y absoluta" para que todo "salga bien". "No tengo ningún reproche que hacer" a las autoridades canarias, ha recalcado el secretario. Además, ha restado importancia al cambio de criterio sobre si el barco debía atracar o fondear, explicando que los detalles logísticos se van afinando: "Lo que sí vamos a tener seguro es que lo vamos a hacer con todas las medidas de seguridad y vamos a tener conocimiento técnico y científico y a nivel internacional con la UE y la OMS".
La decisión final de que el buque fondee se ha adoptado precisamente para atender los "elementos de preocupación" mostrados desde Canarias, aunque desde Sanidad se insiste en que esto no significa que exista un "riesgo epidemiológico" real para el archipiélago. Para garantizar la seguridad, el MV Hondius se encuentra en "perfectas condiciones de orden y limpieza" y cuenta en su interior con un equipo especializado que incluye dos infectólogos holandeses, un representante de la OMS y otro del centro europeo de control de enfermedades infecciosas.
En cuanto a las labores de desinfección del navío, el secretario de Estado ha garantizado que se llevarán a cabo "en el momento y lugar más adecuado y sin ningún tipo de riesgo para la población civil de Canarias ni para los trabajadores que van a formar parte del dispositivo". Una vez se produzca el desembarco de los ocupantes, el barco continuará su ruta hacia los Países Bajos, país responsable de la bandera y que encabeza el segundo de los tres niveles de repatriación estipulados, correspondiente a los ciudadanos comunitarios. El primer nivel, coordinado por Defensa, se encargará de los españoles, mientras que el tercer nivel engloba a los países extracomunitarios.
Este gran operativo internacional asume unas proporciones sin precedentes al afectar a ciudadanos de hasta 22 países distintos. Estados Unidos ya ha enviado un avión con personal especializado en el control de enfermedades para recoger a sus ciudadanos, y el Reino Unido también se ha comprometido formalmente a evacuar a sus nacionales. A lo largo de la mañana de hoy, tras una reunión clave con los gobiernos implicados para aclarar dudas, se espera fijar la hoja de ruta definitiva para que los pasajeros vayan desembarcando de forma escalonada a medida que vayan aterrizando los aviones encargados de la evacuación.
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