La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a Rafa Mir a ocho años y medio de cárcel tras declararlo culpable de los delitos de agresión sexual y lesiones. Según ha confirmado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, el proceso también salpica a un amigo del jugador (también futbolista), a quien le ha caído una pena de dos años de prisión por agresión sexual, lesiones leves y un delito contra la integridad moral.
La resolución, que se ha dado a conocer formalmente a las partes este mismo lunes, todavía no es definitiva y se puede recurrir. Además de la pena de prisión, según EFE, el tribunal ha fijado las compensaciones económicas correspondientes, Rafa Mir tendrá que indemnizar a la víctima con 64.000 euros por los daños causados, mientras que su amigo deberá abonar 6.280 euros a la otra denunciante.
El caso trasciende lo deportivo y se ha convertido en uno de los procesos judiciales más sonados de los últimos meses en el fútbol español. Todo comenzó con una denuncia que llegó a los tribunales de Valencia y que, desde el principio, ha mantenido en primera plana informativa a la plantilla del Valencia CF, donde Rafa Mir ejercía como delantero.
La investigación se centra en un episodio ocurrido en la ciudad valenciana, donde los hechos descritos por la víctima fueron evaluados por los servicios forenses y por los juzgados de instrucción. El proceso, que se ha seguido con la máxima reserva, ha llevado a la Audiencia Provincial a realizar una evaluación de los hechos, de las pruebas documentales y de los testimonios recogidos durante las distintas fases del juicio.
La sentencia ha sido recibida con diferentes posturas en el sector futbolístico. Algunos sectores han hecho hincapié en la gravedad de los delitos de agresión sexual y lesiones, mientras que otros han manifestado la importancia de respetar el derecho a la defensa y a la impugnación de la resolución.
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