El euskera y la disparidad de calificaciones en la prueba de la PAU en Euskadi solo fue la punta del iceberg. La avalancha de ceros registrados en un par de tribunales que corregían a centros educativos concertados y del ‘modelo A’ -en castellano- ha derivado no solo en un recurso judicial, sino en una preocupante ‘radiografía’ del sistema de evaluación de la prueba de acceso a la Universidad (PAU). Casi uno de cada tres tribunales, -12 de los 41 que corrigieron a los 12.000 estudiantes presentados-, registraron calificaciones ‘anómalas’ con desviaciones en sus notas medias superiores en más de dos puntos respecto a la media de puntuaciones del conjunto de tribunales.
La situación se ha detectado en hasta once asignaturas. De este modo, la asignación de un tribunal se convirtió, según los datos aportados este lunes por el rectorado de la UPV/EHU, en una suerte de ‘lotería’ que pudo determinar, en gran medida, la calificación final que obtendrían los alumnos para optar a pasar el corte de acceso a un grado de la red pública.
El centro académico ha reconocido que estas ‘anomalías’ se han detectado hasta en once asignaturas y las relaciona con la “discrecionalidad” de correcciones con las que han actuado cerca de un tercio de los 848 tribunales correctores que evaluaron a los estudiantes que se presentaron a la prueba.
40 ceros en euskera, en los tribunales
En el caso de Euskera y Literatura Vasca II, la más polémica de esta edición de la PAU, es la propia Universidad la que reconoce que la nota media de algunos de los tribunales correctores ha oscilado entre un 2,88 y un 4,43 sobre diez. Se da la circunstancia de que en un centro concertado de Bizkaia que presentó a 96 estudiantes a la prueba de euskera, la diferencia fue muy superior. Mientras en un caso cerca de la mitad de los alumnos y alumnas fueron examinados en uno de los tribunales sobre los que se juzga si pudo existir un sesgo en la corrección, en el otro fue otro corrector. Así, en el primer caso la nota media del examen de euskera en la PAU fue de 5,08 puntos sobre diez, ningún cero y solo dos exámenes por debajo de un 2; los resultados de la otra mitad de alumnos del mismo centro obtuvieron una nota media de 1,42 puntos, 26 ceros y 30 notas por debajo del 2.
El caso de las correcciones de euskera ha llevado hasta ahora a 40 estudiantes a recurrir a los tribunales. La Justicia les ha dado la razón de modo cautelar, al considerar que existen indicios de que no se ha podido garantizar el anonimato de los centros y sus alumnos, y ha obligado a la Universidad Pública a anular de modo cautelar sus calificaciones en euskera y a la UPV/EHU a reservarles una plaza.
Aluvión de revisiones de exámenes
De la singularidad de los resultados de esta edición de la PAU vasca da fe el elevado número de alegaciones y peticiones de revisión que se han producido este año. Del conjunto de estudiantes que se presentaron a la PAU, más de un tercio pidió la revisión de alguno de sus exámenes. Una reclamación que supone un riesgo, ya que en muchos casos puede implicar incluso una rebaja de la nota inicial. En total, fueron 4.223 estudiantes los que solicitaron que se revisara algún examen y 1.721 de ellos -el 42%- lo hicieron, al menos, del examen de euskera. Sólo en algo menos de la mitad de los casos se les subió la nota, si bien apenas unas décimas: 0,13 puntos más.
Un mes después de haberse celebrado las pruebas de la PAU, el rectorado compareció este lunes para detallar los resultados y analizar si, como sospecha la Justicia, pudo haber algún tipo de sesgo en el proceso de corrección. La dirección de la UPV/EHU insiste en la limpieza del proceso y se limita a señalar que la disparidad de resultados responde a la discrecionalidad propia de un proceso de evaluación. Defiende que la prueba se ha celebrado “con profesionalidad, objetividad y un firme compromiso con la igualdad de oportunidades”.
Correcciones 'anómalas' en 12 tribunales y once asignaturas
Los datos de la institución pública revelan que “las tendencias observadas en euskera” no son “exclusivas” de esa asignatura, sino que aparecen en diez materias más. Insiste en que “la discrecionalidad” en la corrección es propia de cualquier proceso de evaluación. No ocultan que es “anómalo” que esa desviación supere los dos puntos respecto a la media de los tribunales de corrección “tanto por encima como por debajo” en once de los 41 tribunales correctores.
En el caso del euskera, este año se han registrado 1.721 solicitudes de revisión, el doble que las 860 del año pasado. En total, fueron 163 los ceros en euskera que se registraron en esta materia. La UPV/EHU asegura que Euskera es la asignatura con mas ceros, en gran medida, a que se trata de una materia obligatoria a la que se presenta la inmensa mayoría de los alumnos. Obligatoriedad que, sin embargo, también pesa sobre otras materias como Matemáticas –en sus opciones de letras y ciencias–, Lengua Castellana y Literatura e Inglés, y entre Historia de España o Historia de la Filosofía.
Pese a que la denuncia de las familias afectadas se focalizaba fundamentalmente en dos de los tribunales –el número 11 y 12 de Bilbao–, el rectorado intenta rebajar el impacto de los ceros en euskera –un solo corrector puso 79 de los 80 ceros del tribunal 11–. Recurre a los porcentajes sobre asignaturas con un menor número de estudiantes, como la física, para contraponer que los 163 ceros de euskera suponen la mayor cantidad puestos entre las materias evaluadas. Afirma que, analizándolo en el conjunto de los alumnos presentados a euskera -11.833-, representan sólo el 1,4% del total obtuvieron un cero, frente al 3% de asignaturas como Física.
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