El Instituto de Medicina Legal (IML) de Almería ha finalizado las autopsias de las doce personas fallecidas en el incendio forestal originado en Los Gallardos sin que, por el momento, haya sido posible identificar a ninguna de las víctimas mortales.

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Según ha informado el Centro Integrado de Datos (CID), debido al estado de los cuerpos actualmente no es posible precisar la identidad, la edad, el sexo ni la nacionalidad de los fallecidos.

Para lograr su filiación oficial, un helicóptero de la Guardia Civil ha trasladado a las 19:30 horas todas las muestras biológicas recogidas durante la tarde a la sede central del servicio de Criminalística en Madrid, donde serán analizadas por su departamento de Biología, según Europa Press.

A lo largo de la tarde se han contabilizado cinco nuevas denuncias por no localización, lo que eleva a siete el número total de personas formalmente denunciadas como no localizadas en el contexto de esta emergencia.

Toda la información relativa a las víctimas está siendo centralizada por el CID, órgano técnico activado a las 09:30 horas bajo el protocolo nacional para sucesos con múltiples víctimas, integrado por especialistas forenses y de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

La investigación judicial del siniestro y la autorización para el levantamiento de los cadáveres recae sobre la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia plaza número 3 de Vera.

Sobre el terreno, la Guardia Civil continúa realizando batidas por el interior de las viviendas ubicadas en las zonas donde el fuego ya ha sido extinguido, sin que en estos rastreos se hayan localizado por ahora nuevas víctimas.

El incendio, cuyo origen las pesquisas sitúan en la caída de un cable de tendido eléctrico en la carretera N-340A, se acerca ya a las 4.000 hectáreas calcinadas. Tras extenderse desde Los Gallardos hacia el escarpado municipio de Bédar, el frente de llamas mantiene su avance impulsado por vientos de componente sur y suroeste, amenazando ahora al término municipal de Antas.

El rápido avance del fuego por una orografía de barrancos poblada de viviendas diseminadas, donde parte de las víctimas mortales quedaron atrapadas en "ratoneras" viarias al intentar huir, ha obligado a evacuar a unas 1.405 personas, incluidas las de un último desalojo preventivo de 50 vecinos en la zona del Marchal.

En cuanto al balance sanitario, cuatro heridos graves continúan ingresados en la unidad de quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, sumados a otros cuatro afectados de menor gravedad.

El dispositivo de extinción, que aglutina a efectivos del Plan Infoca, Bomberos del Levante, Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) y la Unidad Militar de Emergencias (UME), mantiene un amplio despliegue sobre el terreno.

Mediante maniobras de "fuego técnico" apoyadas por medios aéreos, el operativo ha logrado evitar que las llamas superasen la autovía AP-7. Las carreteras A-7 (entre los kilómetros 709 y 714) y la autonómica AL-6109 (del 0 al 18) continúan totalmente cortadas al tráfico.