Génova intentó ayer no ponerse al alcance de los periodistas tras conocerse la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) avalando la ley de amnistía que Pedro Sánchez ofreció como pago a Junts a cambio del voto de sus 7 diputados. No por previsible dejó de caer como un jarro de agua fría en las filas populares, que aspiraban a que Europa enmendara de alguna manera la decisión de borrar los delitos cometidos por Carles Puigdemont antes de huir de España para eludir la actuación de la justicia.

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Para el Gobierno ha sido, sin duda, un balón de oxígeno. Es la primera noticia que viene de los tribunales que no supone una nueva imputación o un nuevo escándalo de corrupción de los muchos que se van acumulado, aunque la alegría socialista se vio pronto sustituida por la decisión de la Audiencia provincial de Madrid de respaldar la decisión del juez Peinado de llevar a juicio con jurado popular a Begoña Gómez.

"Da margen de maniobra a los tribunales españoles para aplicarla o dilatarla"

La decisión pilló al PP en plena cumbre madrileña con sus socios liberales europeos y latinoamericanos. El PPE ha sido muy combativo en la Eurocámara contra la amnistía y ahora los populares se aferran a la idea de que el TJUE, si bien avala la amnistía "da margen de maniobra a los tribunales españoles para aplicarla o, dilatarla", explican fuentes del primer partido de la oposición. Significa que lejos de ver al fugado Carles Puigdemont este verano paseando por las calles de Barcelona "todavía quedan muchos meses de toma de decisiones" en el Tribunal Supremo y en el Constitucional. También el TJUE da margen a la Audiencia Nacional para que identifique los actos terroristas "concretos que quedan excluidos de la amnistía" en la actuación violenta de los CDR.

Y hasta cuestionan que un Puigdemont liberado del riesgo de ser detenido vaya a ser una imagen que beneficie a Pedro Sánchez en plena precampaña electoral. Asimismo, no creen que, a efectos de los siempre complicados equilibrios parlamentarios, pueda tener efectos sobre la posición de Junts, que da por muerta la legislatura. En todo caso, los populares también tienen que modificar su marco de análisis.

Los populares defienden que estamos ante "un paso más de un largo proceso judicial"

Primero a través de un comunicado, un poco más tarde con unas declaraciones enlatadas del secretario general popular, Miguel Tellado, y finalmente, en unas declaraciones a la prensa del vicesecretario de Análisis Electoral, Elías Bendodo, el PP sostiene que el TJUE no ha examinado "la constitucionalidad, ni la oportunidad política, ni dicta una sentencia sobre toda la Ley de Amnistía. Resuelve únicamente las dudas concretas sobre determinados aspectos del Derecho de la Unión que le han planteado los tribunales españoles, por lo que ahora serán éstos quienes la apliquen de acuerdo con esta resolución". Y es ahí donde creen que no hay que dar todo por cerrado.

El último en pronunciarse, a última hora de la tarde, fue Feijóo en un acto desde Canarias. Tras apelar a que los demócratas "respetamos la sentencia" y, desde el punto de vista judicial, "no tengo nada que añadir", defendió que, con o sin sentencia, el inquilino de la Moncloa "vendió la igualdad de todos los españoles por su interés general" con la Leye de Amnistía. Es decir, "lo que era una mentira antes sigue siendo una mentira ahora. Y la legislatura se ha construido sobre una gran mentira". 

Los populares subrayan que estamos ante "un paso más de un largo proceso judicial" en el que todavía no se ha dicho la última palabra. Bendodo puso el acento en que la decisión del TJUE "no supone una extinción automática de la responsabilidad penal" y, por tanto, "ahora hay que dejar trabajar al Tribunal Supremo para que se pronuncie" en cómo va a aplicarla, informa Europa Press.

Pasar "página del procés"

Fuentes populares admiten con un punto de resignación que nada más puede hacerse desde el ámbito de sus competencias. Por lo tanto se acogen al "pasar página" del procés anunciado por Alberto Núñez Feijóo en el congreso del PP catalán. Una frase lo suficientemente equívoca como para dar lugar a interpretar que el primer partido de la oposición da por superado y olvidado el desafío independentista, con el deseo de congraciarse con el partido de Puigdemont.

Pero ayer Tellado insistía en la "gravísima irresponsabilidad del separatismo" porque diez años más tarde "Cataluña intenta recuperarse de ese proceso tan tóxico y los hay empeñados en seguir ahí, en seguir enturbiando la convivencia". En todo caso, los populares creen llegado el momento de abrir un "tiempo nuevo" para centrarse "únicamente de lo que necesitan los catalanes: más vivienda, más médicos, menos impuestos y más seguridad".

Aznar protagonizó la reacción más dura del PP contra la decisión del TJUE

Sin duda, el más duro ayer fue el expresidente José María Aznar. Invitado al Foro EPP Libertas, celebrado en Madrid, su intervención se produjo apenas unos minutos después de conocerse la decisión del Tribunal de Justicia Europeo. Y no le gustó. Ante líderes y dirigentes comunitarios de la familia conservadora, aseveró que "la agresión sediciosa al derecho no puede quedar impune y mucho menos recompensada".

Consciente del auditorio que seguía sus palabras, alertó que los movimientos separatistas buscan desequilibrar a la Unión Europea y que los tratados y constituciones de la UE "corren los mismos peligros". En definitiva, cuando se ataca la integridad territorial de un estado miembro de la Unión como pretendieron los separatistas catalanes con un referédum ilegal y una declaración de independencia, "el agredido es el sistema institucional europeo. La unidad de España, Francia, Alemania, Italia… son el cimiento de la unidad de Europa".