Los chats intervenidos por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil a los que ha tenido acceso El Independiente, revelan cómo la militante socialista Leire Díez y el abogado Jacobo Teijelo al que el PSOE pagó al menos 125.000 euros, coordinaron la estrategia de respuesta tras conocer que el Partido Popular había presentado una denuncia contra ambos y contra el empresario Javier Pérez Dolset. Las conversaciones muestran que, lejos de limitarse a preparar la defensa jurídica, ambos abordaron la gestión política y mediática de la crisis, repartiendo mensajes, definiendo argumentarios y planificando la presencia de Díez en los medios de comunicación.
La denuncia del PP, presentada ante la Fiscalía Especial contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada, señalaba a Díez, Teijelo y Pérez Dolset por presuntos delitos de cohecho, tráfico de influencias, obstrucción a la Justicia y organización criminal. El escrito llegó después de que salieran a la luz los audios de la reunión celebrada en el despacho profesional de Teijelo con el empresario Alejandro Hamlyn, actualmente huido de la Justicia, y otros asistentes, un encuentro que ha pasado a formar parte de la investigación sobre la denominada trama de las cloacas del PSOE.
Los mensajes intercambiados el 3 de junio de 2025, incorporados al procedimiento, reflejan cómo la denuncia del PP se convirtió inmediatamente en el principal asunto de conversación entre Díez y Teijelo. Ambos analizan el impacto político de la iniciativa de los populares y comienzan a preparar una respuesta que combine la defensa judicial con el control del relato público.
"Empiezo las teles"
En ese contexto, Díez comunica a Teijelo que ya tiene preparada una ofensiva mediática. "Mañana voy a Todo es Mentira y empiezo las teles", le escribe, convencida de que debía ocupar rápidamente el espacio público para fijar su versión de los hechos. Teijelo, por su parte, le traslada cómo se estaba presentando la información en distintos medios y la necesidad de modular el discurso. La respuesta de Díez revela cuál era su prioridad. "Pero se va a quitar el foco de la militancia. Ahora ya vamos a hablar de cosas concretas", afirma antes de pronunciar una de las frases más llamativas de toda la conversación: "Ahora hay que dirigir bien a los míos".
Los mensajes también reflejan que Teijelo no terminaba de confiar en el entorno de la propia Leire Díez. Después de que ella le anunciara que al día siguiente iniciaría una ronda de entrevistas televisivas y defendiera que ya era momento de "hablar de cosas concretas", el abogado le lanzó una advertencia: "Ten cuidado no sea que te estén haciendo la cama". Cuando Díez le preguntó si se refería a "los míos", Teijelo respondió: "Un poco parece", antes de añadir: "Yo veo una maniobra envolvente, ya te diré". Lejos de compartir ese diagnóstico, Díez rechazó la sospecha y aseguró que su situación dentro de su entorno era "mejor que nunca", rematando la conversación con una frase que resume la estrategia que pretendía desplegar tras la denuncia del PP: "Ahora hay que dirigir bien a los míos".
Una preocupación
La expresión aparece precisamente cuando ambos comentan la denuncia presentada por el PP y comienzan a diseñar la respuesta. La conversación refleja la preocupación por ordenar el mensaje que debía trasladarse desde su entorno en un momento especialmente delicado, marcado por la difusión de las imágenes de la reunión en el despacho de Teijelo y por las crecientes sospechas sobre una operación para desacreditar a la UCO de la Guardia Civil.
Los chats muestran que la estrategia pasaba por desvincular completamente a Díez de cualquier actuación realizada por encargo del PSOE. Uno de los principales objetivos consistía en consolidar la idea de que todas sus reuniones con empresarios investigados respondían exclusivamente a su actividad como periodista de investigación y no a ninguna misión encomendada por la dirección socialista.
Ese argumentario aparece repetidamente en las conversaciones y fue el que posteriormente trasladó a distintos periodistas y programas de televisión. La línea de defensa buscaba negar cualquier vínculo entre sus actuaciones y la estructura orgánica del PSOE, rechazando que hubiera recibido instrucciones de dirigentes como el entonces secretario de Organización, Santos Cerdán.
Una visita a una compañera de partido
En paralelo, los mensajes también reflejan la preocupación por explicar la presencia de Díez en la sede federal socialista de Ferraz en fechas próximas a aquellas reuniones. La versión consensuada consistía en sostener que había acudido únicamente a visitar a una compañera de partido y no para mantener ningún encuentro con responsables de la dirección socialista.
"[26/5/25, 11:30:05] Leire Díez: Esto es lo que ha contado mi amigo Álvaro en Telecinco
[26/5/25, 11:30:16] Leire Díez: Para que no nos salgamos dr ahí", añadía Leire en el chat con Teijelo sobre las primeras informaciones que se publicaron.
Mientras Díez preparaba el frente mediático, Teijelo centraba sus esfuerzos en construir una defensa jurídica alrededor de la reunión celebrada en su despacho. En varias conversaciones sostiene que la grabación de aquel encuentro suponía un ataque al derecho de defensa y plantea utilizar ese argumento para cuestionar la validez de las revelaciones periodísticas.
Implicar a colegios de abogados
El abogado incluso plantea la posibilidad de implicar a colegios profesionales y a juristas de prestigio para denunciar públicamente lo que consideraba una vulneración del secreto profesional entre abogado y cliente, intentando convertir el foco informativo desde el contenido de la reunión hacia la forma en que había salido a la luz.
Sin embargo, las conversaciones van mucho más allá de la defensa de ese episodio concreto. Los chats intervenidos por la UCO muestran que Díez y Teijelo intercambian de forma habitual comentarios sobre la evolución de las investigaciones que afectan al entorno del Gobierno y sobre la necesidad de desacreditar públicamente el trabajo desarrollado por la Guardia Civil. En ese contexto aparecen referencias constantes a la denominada "guerra cognitiva", al método DARVO y a la difusión del concepto de la denominada "UCO patriótica", una etiqueta que ambos celebran cuando comienza a aparecer en artículos, tertulias y redes sociales para cuestionar la imparcialidad de los investigadores.
"Va calando el concepto"
Teijelo llega incluso a compartir con Díez publicaciones y debates televisivos en los que se pone en duda la actuación de la Guardia Civil, celebrando que, a su juicio, "va calando el concepto". La conversación refleja el interés por trasladar al debate público la idea de que determinadas investigaciones obedecían a motivaciones políticas. Los mensajes también muestran cómo ambos seguían muy de cerca los movimientos de Víctor de Aldama. En varios intercambios, Teijelo insta a Díez a realizar gestiones para intentar que la Fiscalía solicitara el reingreso en prisión del empresario, al considerar que estaba interfiriendo en distintas causas judiciales.
Las conversaciones también evidencian que ambos seguían de cerca la situación interna de determinados medios de comunicación. El 6 de junio, Teijelo plantea la posibilidad de que un catedrático de prestigio publique un artículo defendiendo el secreto profesional entre abogado y cliente y pregunta expresamente si ese texto podría tener cabida en El País. "Se le podría encontrar encaje en El País o así?", escribe, convencido de que sería "útil para todos" e incluso tendría recorrido político. La respuesta de Díez apunta al reciente relevo en la dirección del diario: "Pues ahora mismo con el tema del cambio en El País… Voy a preguntar", dando a entender que exploraría esa posibilidad.
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