La situación de los grandes incendios que afectan a Ávila y Madrid comienza a ofrecer los primeros signos claros de mejoría. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha calificado de "razonablemente positivo" el trabajo desarrollado durante la noche, una evolución que ha permitido iniciar la desescalada de la emergencia nacional con el levantamiento de numerosas evacuaciones y confinamientos en ambas comunidades autónomas.

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A pesar de que ambos fuegos se están gestionando de manera conjunta como una única catástrofe, la falta de una "convergencia total ni absoluta" entre ellos está permitiendo obtener mejores resultados de contención, especialmente en puntos críticos como el avance de las llamas hacia Valdemaqueda. El titular de Interior ha defendido firmemente la declaración de emergencia nacional —decretada por primera vez en la historia ante un incendio— y ha instado al Partido Popular a actuar con mayor "seriedad" tras las acusaciones de la oposición, que achaca la magnitud de la tragedia a una supuesta falta de prevención por parte del Gobierno central.

A partir de las 17.00 horas de este martes, ha quedado sin efecto la evacuación en ocho municipios de la Comunidad de Madrid —Cadalso de los Vidrios, Cenicientos, Navalagamella, Navas del Rey, Rozas de Puerto Real, Aldea del Fresno, Chapinería y Colmenar del Arroyo—, así como en Fresnedilla, Burgohondo, Higuera de las Dueñas, Pedro Bernardo y la zona sur de Navaluenga, en la provincia de Ávila.

Asimismo, también se ha levantado el confinamiento en Villa del Prado, salvo la urbanización El Encinar del Alberche, y en San Martín de Valdeiglesias, excepto las urbanizaciones Costa de Madrid, San Ramón, Javacruz, La Javariega y Veracruz, que permanecen evacuadas. En Ávila también finalizan las restricciones para el centro de Navaluenga y para Las Navas del Marqués.

Esta tregua en las tareas de extinción permite afrontar con algo más de tranquilidad la nueva ola de calor prevista a partir del miércoles, tras seis días de lucha contra unas llamas que ya han arrasado más de 70.000 hectáreas entre Madrid y Ávila.

El fin de semana se convirtió en una de las jornadas más complicadas desde que comenzaron los incendios en el centro peninsular, los responsables de la extinción han cerrado este lunes el día con un moderado optimismo. Las maniobras desarrolladas durante las últimas horas han permitido consolidar algunos de los puntos más comprometidos, especialmente en el incendio de Ávila, el mayor registrado en España, aunque el operativo mantiene la vista puesta en el viento del sur previsto para este martes, que podría comprometer los avances logrados antes de la llegada de una nueva ola de calor.

El sector de Iruelas-El Tiemblo continúa siendo el más comprometido tras la unión del incendio procedente de Madrid con el originado en Burgohondo, mientras que el responsable del operativo ha insistido en que un fuego con un perímetro de 160 kilómetros seguirá registrando reproducciones. "Podemos ser relativamente optimistas, a la espera de los vientos de mañana", ha resumido.

En la Comunidad de Madrid, el incendio continúa activo y sin estabilizar, aunque ha reducido su avance durante las últimas horas. Los trabajos se concentraron en la Sierra Oeste, especialmente en Mijares, Casillas y el entorno del pantano de San Juan, donde permanece el frente que más preocupa a los equipos de extinción.

Pese a la evolución favorable registrada durante las últimas horas, la emergencia continúa siendo de enormes dimensiones. Los incendios activos en Madrid, Ávila, Toledo y Castellón afectan todavía a decenas de miles de personas y han calcinado ya cerca de 85.000 hectáreas, de las que unas 77.000 corresponden a los fuegos del centro peninsular y alrededor de 8.500 al incendio de la Vall d'Uixó (Castellón).

La desescalada iniciada este martes ha permitido levantar buena parte de las evacuaciones y confinamientos decretados durante los días más críticos, aunque varias urbanizaciones y municipios continúan afectados por las restricciones debido a la proximidad de las llamas o al riesgo derivado del humo. En Toledo también prosigue el regreso escalonado de los vecinos evacuados, mientras dos localidades permanecen todavía desalojadas.

Con la llegada de la noche, los equipos de extinción confían en consolidar los avances logrados durante las últimas jornadas. No obstante, todas las miradas siguen puestas en el aumento de las temperaturas y en el viento previsto para las próximas horas, dos factores que podrían volver a complicar la evolución de unos incendios que, pese a la clara mejoría y al inicio de la desescalada, continúan activos y lejos de darse por extinguidos.