La Guardia Civil ha detenido al conductor de un vehículo cuando viajaba a Nador, en Marruecos, tras localizar un compartimento oculto de fabricación artesanal bajo el maletero, en el que transportaba cerca de 200.000 comprimidos de distintos fármacos, entre los que encontraron dos sustancias psicotrópicas especialmente vigiladas por su potencial de abuso y dependencia.
La actuación se produjo el pasado 25 de julio, en el control de fronteras que la Guardia Civil mantiene en el Puerto de Almería para prevenir el tráfico ilegal de mercancías, sustancias y medicamentos, una actividad especialmente habitual en las conexiones con Marruecos por la distancia con su frontera.
Durante la primera inspección visual, los agentes de la Sección Fiscal y de Fronteras observaron que el conductor mostraba una actitud que calificaron de "nerviosa", lo que les llevó a ampliar la investigación tras detectar diversas anomalías en la parte trasera del vehículo. Estas circunstancias motivaron el traslado del turismo a las dependencias de la Guardia Civil del puerto para someterlo a una inspección técnica más exhaustiva.
Durante el segundo registro, los agentes localizaron un doble fondo de fabricación artesanal oculto bajo la carrocería del maletero. Como el conductor no facilitó ningún tipo de ayuda que permitiera acceder al compartimento, los guardias civiles tuvieron que desmontar parte de la estructura del vehículo para abrir el habitáculo. En su interior encontraron 114.060 comprimidos de clonazepam (Rivotril) de 2 miligramos, 33.920 comprimidos de alprazolam (Trankimazin) de 2 miligramos y 24.738 comprimidos de pregabalina (Lyrica) de 300 miligramos. Todos los medicamentos se transportaban fuera de sus envases originales, distribuidos en blísteres y sin documentación que acreditara su origen, trazabilidad o legítima posesión, por lo que fueron incautados.
La investigación posterior permitió comprobar que los tres medicamentos requieren prescripción médica para su dispensación. Además, el clonazepam y el alprazolam están catalogados como sustancias psicotrópicas e incluidos en la 'Lista IV del Convenio sobre Sustancias Psicotrópicas de 1971', por lo que están sometidos a un régimen específico de control debido a su potencial de abuso y dependencia.
La investigación también puso el foco en el posible destino de los medicamentos intervenidos. Según la Guardia Civil, las benzodiacepinas, como el Rivotril y el Trankimazin, junto con moduladores neuronales como la pregabalina (Lyrica), no solo entrañan importantes riesgos para la salud cuando se consumen sin control médico, sino que además son utilizadas con frecuencia como materia prima para la elaboración del denominado 'Karkubi'. Esta sustancia ilegal, ampliamente extendida en el norte de África y conocida popularmente como la "droga de los pobres", puede provocar alucinaciones graves; lo que explica el especial control al que están sometidos este tipo de medicamentos y el interés de las organizaciones criminales por introducirlos de forma ilícita en el mercado.
Tras la intervención del cargamento, la Guardia Civil procedió a la detención del conductor como presunto autor de un delito contra la salud pública y recuerda que la adquisición, distribución o consumo de medicamentos fuera de los canales autorizados supone un grave riesgo para la salud y favorece la aparición de mercados ilegales vinculados al tráfico de sustancias psicotrópicas.
La Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) ya advirtió del incremento sostenido en el consumo de este tipo de fármacos. Según la entidad, su uso ha crecido a un ritmo medio del 4,7 % anual desde 2005, lo que ha llevado a que el consumo actual sea aproximadamente tres veces superior al registrado en los últimos diecisiete años. Este contexto, unido al desvío de estos medicamentos hacia circuitos ilegales, refuerza la preocupación de las autoridades por el tráfico ilícito de sustancias sometidas a control sanitario y por los riesgos que su uso fuera de supervisión médica supone para la salud pública.
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