El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha destacado la agilidad de la administración autonómica en la tramitación de los expedientes de dependencia de los enfermos de esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Gracias a una inversión de 3,2 millones de euros realizada por el Consell, la Comunitat Valenciana ha logrado evitar la existencia de listas de espera para acceder a las ayudas del grado III+ de dependencia.

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Hasta el mes de julio de 2026, la Conselleria de Servicios Sociales, Familia e Infancia ha reconocido el grado máximo de dependencia a las 102 personas con ELA que lo habían solicitado formalmente. El desglose provincial de estas resoluciones revela que el 53 % de los casos corresponde a Valencia, seguido del 34 % en Alicante y el 13 % restante en Castellón.

El acceso al grado III+ permite a los beneficiarios percibir prestaciones económicas que oscilan entre los 3.200 y los 9.850 euros mensuales, cuantías calculadas en función del nivel de apoyo que requiera cada persona afectada. Esta ágil actuación sitúa a la autonomía a la vanguardia nacional en el reconocimiento de prestaciones destinadas a patologías de alta complejidad y curso irreversible.

El jefe del Consell ha manifestado que este logro evidencia el firme compromiso de la Generalitat con aquellos pacientes que padecen enfermedades de rápida evolución. Son personas que, debido a la agresividad de su diagnóstico, precisan de cuidados continuados y un soporte permanente para llevar a cabo las actividades básicas de la vida diaria.

Pérez Llorca ha remarcado que la Comunitat Valenciana se ha consolidado como una de las primeras autonomías en aplicar de manera efectiva este nivel de protección para la dependencia extrema. Con ello, el gobierno regional ha decidido adelantar su respuesta frente a una realidad social que durante años careció de un despliegue normativo suficiente y que actualmente cuenta con una ley estatal paralizada por el Gobierno central.

Finalmente, la implantación de este grado ha permitido incorporar definitivamente la atención de los enfermos de ELA dentro del sistema ordinario de prestaciones de la región. Esta medida sustituye las antiguas ayudas extraordinarias por derechos consolidados vinculados a la gran dependencia, asegurando un soporte rápido, digno y adaptado a las necesidades de las familias.