España ha experimentado una llegada masiva de nuevos residentes procedentes del exterior en el último año. Según la última Estadística Continua de Población del Instituto Nacional de Estadística (INE), 532.932 personas nacidas en el extranjero han establecido su residencia en el país en los últimos 12 meses. Este fuerte flujo migratorio eleva el total de población nacida fuera de nuestras fronteras a 10.291.807 personas, lo que equivale al 20,7 % del total de habitantes en España y representa un incremento interanual del 5,5 %.
Aunque el volumen absoluto de llegadas sigue concentrándose en las áreas urbanas tradicionales, el dinamismo demográfico está cambiando de rumbo. Las regiones tradicionalmente menos pobladas, como Asturias y Castilla y León, han registrado un aumento proporcional de su población foránea que supera en más del doble al de potencias demográficas como Madrid o Cataluña. Este cambio de tendencia redistribuye el peso del crecimiento demográfico hacia zonas que históricamente recibían un menor porcentaje de migración internacional.
En términos absolutos, no obstante, las cuatro comunidades autónomas más pobladas siguen captando la mayor parte del flujo. Un total de 328.759 nuevos residentes, que representan el 61,7 % del total de llegadas, eligieron estos territorios. Específicamente, la Comunidad Valenciana recibió a 97.245 personas (18,2 %), seguida de Cataluña con 90.685 (17,0 %), Andalucía con 72.406 (13,6 %) y la Comunidad de Madrid con 68.423 (12,8 %).
Sin embargo, al analizar el crecimiento relativo de esta población en el periodo de julio de 2025 al mismo mes de 2026, la situación se invierte de manera notable. Los mayores incrementos interanuales de población nacida fuera de España corresponden a Asturias (11,4 %) y Castilla y León (9,8 %), seguidas de Extremadura con un 9,5 %, Castilla-La Mancha con un 8,9 %, Galicia con un 8,2 % y Cantabria con un 7,6 %. En contraste, Cataluña (4,3 %) y Madrid (3,8 %) se sitúan en el furgón de cola del crecimiento porcentual, superando únicamente a Baleares (2,8 %) y Canarias (2,6 %).
A pesar de sus menores tasas de crecimiento reciente, la concentración acumulada de población nacida en el extranjero sigue siendo muy elevada en el arco mediterráneo y los archipiélagos. De hecho, los ciudadanos de origen extranjero ya superan la cuarta parte de la población total en cuatro comunidades autónomas. El listado lo encabeza Baleares con un 29,7 %, seguido de Cataluña (26,5 %), la Comunidad Valenciana (26,2 %) y otra autonomía que alcanza el 26,1 %. Muy cerca de esta proporción se sitúa Canarias, donde representan el 24,3 % de los habitantes.
En el extremo opuesto, la presencia acumulada de población nacida fuera de las fronteras españolas sigue mostrando sus menores índices en el cuadrante noroeste y el interior peninsular. La tasa más baja de todo el país se registra en Extremadura, con apenas un 6,9 % de población de origen extranjero. Le siguen de cerca Asturias (13,2 %), Castilla y León (13,4 %), Galicia (13,7 %) y Cantabria (13,9 %), que continúan teniendo una proporción de residentes foráneos muy por debajo de la media nacional, a pesar del intenso ritmo de crecimiento relativo que algunas de ellas han experimentado en los últimos meses.
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