El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha censurado la actitud del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hacia las voces discordantes de su partido, acusándolo de atacar lo que califica como "opiniones minoritarias" dentro del PSOE mientras "vive arrodillado a las minorías más sangrientas de este país, que son la extrema derecha independentista y los herederos de los asesinos de ETA".
Durante una atención a los medios en Alovera (Guadalajara), el dirigente autonómico ha replicado a la entrevista concedida por Sánchez en TVE (donde este tildó de "minoritarias y marginales" las posturas de Felipe González o del propio Page) cuestionando la vara de medir de la Moncloa: "¿Cómo puede hablar así de los que podemos discrepar o tener una opinión distinta, cuando realmente el Gobierno se arrodilla ante aquellos que hablan de 'puta España', como acaba de hacer la extrema derecha catalana?".
García-Page ha asegurado compartir muchas de las tesis del Ejecutivo, pero ha justificado sus distancias denunciando una falta de rumbos fijos: "El problema es que me siento absolutamente incapaz para seguir el ritmo a tanto cambio de opinión; puedo estar de acuerdo con la primera, pero no con las últimas 150 que tiene por costumbre el Gobierno cambiar". En este sentido, ha rematado afirmando que "el problema de algunos es la nula credibilidad que tienen, así que no crea que me va a quitar el sueño".
Escenario de primarias
Respecto al anuncio de Sánchez sobre su intención de concurrir a las primarias socialistas para las elecciones de 2027, García-Page ha encajado la noticia con total naturalidad, señalando que se trata de algo "evidente" que el líder del Ejecutivo ya ha manifestado "por activa y por pasiva".
El barón castellanomanchego ha tildado de "razonable" que un presidente quiera "saber lo que opina la gente" y busque apoyarse en figuras como José Luis Rodríguez Zapatero, agregando sobre las posibilidades de victoria que "yo a estas alturas me creo cualquier cosa". Asimismo, ha planteado si la cúpula actual tenía otra alternativa real: "¿puede no hacerlo, puede no presentarse, no apoyarse en los que se sienten vinculados con él?", concluyendo que la decisión no constituye "ninguna sorpresa".
Pacto por la Educación
En clave autonómica y social, García-Page ha urgido a alcanzar un gran acuerdo sobre materia educativa tras la publicación de los últimos datos del informe PISA 2025, al objeto de consolidar una estrategia duradera en este pilar estatal, si bien ha admitido su pesimismo ante un panorama político de "muros y no de pactos".
El presidente regional ha pronosticado que la coyuntura derivará en "más bronca por quién tiene más culpa, que por mirar hacia delante y afrontar realmente un planteamiento de Estado", achacando esta parálisis a dos factores: "primero, porque no se quiere; y segundo, porque quienes tendrían que pactar no creen en el Estado".
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