Varios miles de personas se disponen a pasar su cuarta noche acampadas en la Puerta del Sol de Madrid para reivindicar soluciones a la crisis de la vivienda y el fin de los desahucios, sin planes por ahora de levantar la protesta tras la aprobación por el Consejo de Ministros de dos decretos sobre ese asunto.

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Tras una asamblea entre distintas organizaciones sindicales celebrada el lunes por la noche, los manifestantes decidieron mantener la acampada con independencia del resultado del Consejo de Ministros.

Las medidas aprobadas por el Gobierno, que deberán ser convalidadas el viernes por el Congreso, no solo no han apaciguado la protesta sino que a lo largo de la tarde ha ido creciendo la afluencia de manifestantes hasta abarrotar esta noche la plaza en un ambiente festivo y entre llamamientos a nuevas movilizaciones el fin de semana e incluso a una huelga general, según EFE.

Nada más conocerse que el Ejecutivo había aprobado sus medidas sobre vivienda en dos decretos ante la posibilidad de no lograr apoyos parlamentarios para todas ellas, representantes del Sindicato de Inquilinas ya apuntaron que estarán atentos a los detalles de los textos legales para que "no se cuele nada por las grietas en las que siempre nos han colado las estafas de los rentistas".

Y avisaron: "Cuanto más dividan, más nos enfadarán".

Por la tarde, en una multitudinaria asamblea celebrada en la Puerta del Sol, el Sindicato de Inquilinas ha reclamado la convocatoria de una huelga general en protesta por la crisis de vivienda y que las movilizaciones se extiendan más allá de la acampada y de las manifestaciones convocadas para este sábado.

En la primera asamblea celebrada en Sol, los asistentes interrumpieron a la portavoz del sindicato Valeria Racu con gritos de "no nos vamos, nos quedamos", mientras se debatían los decretos aprobados por el Gobierno y la situación de Maricarmen, la mujer de 87 años que afronta un desahucio en Madrid.

"Si alguien en algún momento ha pensado que el objetivo era solo el real decreto, esto no lo ha entendido", ha dicho una de las portavoces del sindicato, Valeria Racu.

Otra de las consignas coreadas ha sido "Hace falta ya una huelga general".

Los acampados no han señalado cuándo se irán y de momento el Sindicato de Inquilinas convocará manifestaciones y concentraciones el próximo fin de semana en toda España: "Con el horizonte de huelga general. Hay que aumentar el poder, que es de lo que va esto, hemos hecho algo histórico y hace mucho que no se hacía", ha señalado la portavoz de la organización, mientras los asistentes apoyaban a gritos un paro generalizado.

"Desde que empezamos el martes a las 8 de mañana no hemos parado. La acumulación de poder popular es descomunal. La calle ha sido capaz de poner contra las cuerdas tanto al Gobierno regional como al central", ha incidido Racu al tiempo que ha llamado a seguir disputando "la batalla política en cada calle, en cada bar y en cada casa".

El Sindicato de Inquilinas ha insistido en que "esto acaba de empezar" y ha llamado a participar en las movilizaciones del sábado, desvinculando la protesta de la permanencia física en Sol y defendiendo que lo importante es mantener "una lucha" en defensa de los inquilinos.

"Vamos a ocupar el ático de Ayuso" es una de las consignas más coreadas ya entrada la noche en la Puerta del Sol por los manifestantes, que una vez más agitan y hacen sonar sus llaveros en señal de protesta.

También se ha coreado "Madrid será la tumba del fascismo", en especial después de que durante la tarde diversos perfiles en redes sociales de grupos de desocupación y de extrema derecha convocaran a los suyos para acudir a Sol a desalojar a los acampados.

A través de sus propias redes los convocantes han llamado a resistir en la plaza, en la que han empezado a organizarse ante un hipotético intento de desalojo por la fuerza dejando pasillos de emergencia entre tiendas y vigilando diversos puntos de acceso a la plaza.