El que fuera jefe de Gabinete del delegado del Gobierno en Ceuta, Gonzalo Sanz, ha ratificado este jueves ante la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón que trasladó personalmente a Miguel Ángel Pérez Triano el aviso que había recibido del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) el 29 de julio, un día antes de la entrada masiva en la ciudad autónoma. Su declaración contradice la versión que la propia Delegación del Gobierno ofreció públicamente después de que la ministra de Defensa, Margarita Robles, asegurara que los servicios de inteligencia sí habían informado de la situación.
La importancia del testimonio de Sanz reside precisamente en que él era el enlace que recibió aquella comunicación del CNI desde la Delegación. Y, según ha sostenido ante la magistrada, no se limitó a recibirla, y la trasladó al entonces delegado del Gobierno.
Sanz ya había dejado constancia de esta versión cuando presentó su dimisión el pasado 11 de septiembre. Ahora se ha ratificado ante la jueza y ha puesto a disposición de la investigación información de su teléfono relacionada con aquellas comunicaciones.
El CNI avisó a Delegación del Gobierno
La declaración vuelve así sobre una de las principales contradicciones que han quedado expuestas durante la investigación de la entrada masiva del 30 y 31 de julio. Puesto que, al ratificarse Gonzalo Sanz en que el CNI sí avisó previamente de lo que podía ocurrir, la duda ahora es hasta dónde llegó aquella información dentro de la Administración del Estado. El origen de la controversia se sitúa el 25 de agosto. Ese día, la ministra de Defensa, Margarita Robles, defendió que el CNI había realizado su trabajo y que había trasladado información a la Delegación del Gobierno sobre la situación que se estaba gestando en Ceuta.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, mantuvo una posición diferente y negó que existiera un informe que permitiera anticipar lo que finalmente ocurrió. La discrepancia entre ambos miembros del Gobierno provocó que la Delegación del Gobierno en Ceuta saliera públicamente a fijar su propia versión.
El comunicado remitido entonces por la institución es especialmente relevante ahora a la luz del testimonio de Sanz. La Delegación afirmó de forma tajante: "Esta Delegación del Gobierno no recibió, en ningún momento, informe alguno que advirtiera de lo que iba a suceder el día 30 de julio".
El texto añadía que lo que sí se había transmitido desde Ceuta "desde finales del mes de julio" eran "los datos diarios sobre el aumento de entradas por vía marítima", pero aseguraba que "ninguno de esos reportes permitía prever que fuera a producirse lo ocurrido el día 30", en línea con lo que, según la Delegación, había reiterado el ministro del Interior.
Delegación de Gobierno "no tenía competencias"
La institución insistía además en que no tenía competencias sobre el CNI y que este organismo disponía de "sus propios canales de comunicación y reporte, ajenos a esta institución". Ahora, sin embargo, el que era el número dos del delegado sostiene ante la jueza que sí recibió un aviso del CNI y que sí se lo comunicó a Pérez Triano.
La documentación que ya ha trascendido sobre aquella comunicación permite situar el aviso en el 29 de julio. Un miembro del CNI contactó ese día con Sanz a través de WhatsApp y le trasladó información sobre una convocatoria que circulaba en redes sociales para intentar acceder a Ceuta por la valla y por mar al día siguiente. El mensaje hacía referencia a la celebración de la Fiesta del Trono en Marruecos y advertía del alcance que estaba adquiriendo la convocatoria.
Después de ese intercambio se produjo también una conversación telefónica entre Sanz y el agente del CNI. La cuestión fundamental pasó entonces a ser qué hizo Sanz con esa información. Y ahí es donde su versión entra directamente en contradicción con la de su superior.
La dimisión
En la carta con la que presentó su dimisión, Sanz explicó que abandonaba el puesto por "la evidente incompatibilidad" entre su afirmación de que la información transmitida por el CNI el 29 de julio había sido comunicada por él "al propio delegado ese mismo día" y las declaraciones de Pérez Triano en distintos medios en las que aseguraba no haber recibido información por su parte.
Su carta de dimisión, además, contiene un matiz relevante. Sanz quiso desvincular su decisión de cualquier enfrentamiento personal con Pérez Triano y aseguró que tomaba la decisión "sin la más mínima acritud hacia el delegado". Al mismo tiempo, defendió expresamente el trabajo realizado desde la Delegación y afirmó que se había trabajado "de forma denodada" para conseguir actuaciones por parte del Gobierno central "desde el primer minuto".
Por lo tanto, las versiones son completamente contrarias. Delegación del Gobierno aseguró que no había recibido ningún informe que advirtiera de lo que iba a suceder; Sanz, que formaba parte de esa misma Delegación y era quien mantenía el contacto con el CNI, sostiene que recibió el aviso y que lo trasladó personalmente al delegado.
Una disputa entre Robles y Marlaska
Esto da una nueva dimensión a la disputa que se produjo entre Robles y Marlaska. La ministra de Defensa defendió que el CNI había avisado a las autoridades españolas. El ministro del Interior sostuvo que no existía un informe que hubiera permitido anticipar una entrada como la que finalmente se produjo. Y la Delegación del Gobierno en Ceuta emitió un comunicado en el que negó haber recibido un informe de esas características.
La declaración de Sanz refuerza ahora la versión que mantuvo Robles, aunque su testimonio no implica por sí mismo que Marlaska recibiera directamente aquel aviso ni que conociera personalmente su contenido. Lo que acredita su relato es otro eslabón de la cadena, que el aviso del CNI llegó al Gabinete de la Delegación y que, según sostiene su entonces responsable, fue comunicado al delegado.
La investigación judicial deberá determinar si esa comunicación se produjo efectivamente en los términos descritos por Sanz y qué alcance tuvo dentro de la cadena de mando. La jueza Tardón está reconstruyendo precisamente las alertas que existieron antes de la entrada masiva y quién tuvo conocimiento de ellas.
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