Buques de guerra de la Marina Real de Marruecos se adentraron de forma intencionada y repetida en aguas territoriales de Ceuta a finales de julio y principios de agosto, coincidiendo con la entrada masiva de más de 70.000 inmigrantes a través del paso de El Tarajal, según ha revelado este lunes El País. Las incursiones, que incluyeron al menos una fragata y varias patrulleras marroquíes navales sin autorización previa, provocaron momentos de máxima tensión en el mar y estuvieron a punto de desencadenar un choque directo entre buques militares de ambos países.

PUBLICIDAD

A diferencia de las habituales persecuciones de narcolanchas por parte de la Gendarmería marroquí que eventualmente rozan el espacio marítimo español, este episodio supuso un despliegue naval coordinado por órdenes superiores de Rabat en aguas cuya soberanía no reconocen. Según revela la información de El País, firmada por Miguel González, la situación exigió una rápida respuesta por parte del Estado Mayor de la Defensa (EMAD), que envió a la zona el Buque de Acción Marítima (BAM) Rayo desde Las Palmas de Gran Canaria, así como la fragata Santa María desde Rota. Tras sufrir esta última una avería, fue relevada el 6 de agosto por la fragata Navarra, tras realizar un rápido trasvase del equipo de Infantería de Marina en el propio puerto ceutí.

El despliegue disuasorio de la Armada española, sumado a intensas gestiones de alto nivel encabezadas por el Ministerio de Defensa ante las autoridades marroquíes, logró finalmente frenar la presencia militar extranjera a pocos kilómetros de la base naval marroquí de Ksar Sghir (Alcazarseguir).

La gravedad de los acontecimientos motivó asimismo un seguimiento al detalle por parte de la Jefatura del Estado. El pasado 8 de septiembre, el Rey Felipe VI presidió una reunión monográfica extraordinaria en el Palacio de la Zarzuela para analizar la situación operativa y de seguridad en Ceuta. A la cita, cuya existencia fue informada por la propia Casa Real a través de la difusión de una fotografía oficial que fue objeto de polémica, asistieron la ministra de Defensa y los máximos responsables del mando militar operacional: el jefe del Estado Mayor de la Defensa, general Teodoro López Calderón; el jefe del Mando de Operaciones, teniente general José Antonio Agüero; el jefe del Mando Operativo Terrestre, teniente general Julio Salom; el comandante general de Ceuta, general de división Luis Jesús Fernández Herrero; y el jefe del Cuarto Militar, teniente general Eduardo Diz. El Monarca acudió al encuentro vistiendo el uniforme de capitán general del Ejército de Tierra, proyectando la máxima atención institucional ante los hechos acaecidos en la frontera sur previa a su inminente viaje oficial a la zona.