El exjuez Luis Sáenz de Tejada, imputado en el 'caso Leire Díez', ha negado que persiguiera a la jueza de Badajoz Beatriz Biedma --la que investigó a David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno-- después de que ella declarara como perjudicada en la Audiencia Nacional, porque él dice que se encontraba "a 450 kilómetros".

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Mediante un escrito al que ha tenido acceso Europa Press, el investigado señala que el pasado 8 de octubre, a las horas de lo denunciado por Biedma, se encontraba en Uceda (Guadalajara), por lo que indica que la denuncia es "falsa".

"Es evidente que no pude llegar al lugar señalado en la denuncia", señala Sáenz de Tejada, que afirma que estuvo "todo el día" en ese emplazamiento: "Me encontraba a 450 kilómetros de distancia, con tres testigos y estando geolocalizado".

Según el exjuez, pasó el día completo en casa de su hermana, que se encuentra a "unas cuatro horas y media del lugar señalado" por Biedma ante la Policía Nacional. Y agrega que ese mismo día grabó un vídeo en una habitación de esa vivienda, así como que todos sus dispositivos móviles y ordenador portátil "pueden ser geolocalizados en dicho lugar".

Manifiesta que con este escrito "acredita" lo "incierto" de la denuncia presentada por la jueza de Badajoz, a la que critica que denunciara "los supuestos hechos tan graves e intimidatorios cinco días después de sucedidos".

Asimismo, señala que "la supuesta identificación la realiza su hija menor de edad" y que, "yendo la denunciante en el coche, no pudo ni ella ni ningún acompañante recoger la matrícula ni dato alguno del coche, ni identificar a nadie a pesar de ponerse en paralelo".

Acusa a la jueza de "nueva represalia"

Biedma denunció ante la Jefatura Superior de Policía Nacional de Extremadura que los hechos habrían ocurrido sobre las 19.15 horas del día que declaró como perjudicada ante el magistrado Santiago Pedraz y se le puso un dispositivo de seguridad y de protección.

Según la denuncia, ella iba conduciendo de camino a su casa de Badajoz desde el aeropuerto de Talavera de la Real, en compañía de sus hijas, cuando una le avisó de que "un coche de color blanco", sin poder identificar la matrícula, se había puesto en paralelo a su vehículo.

El coche, de acuerdo a la denuncia, "iba ocupado por Sáenz de Tejada" y la jueza indicó a la Policía que "desconoce cómo esa persona ha podido tener conocimiento" de que "iba a realizar ese trayecto en ese momento", por lo que teme que "pudieran haber colocado algún tipo de localizador o dispositivo GPS en su vehículo".

Por contra, el exjuez sostiene que se trata de "una nueva represalia prohibida por la ley reguladora de la protección de personas que denuncien infracciones normativas y de lucha contra la corrupción".

"Se trata de una nueva represalia por las revelaciones públicas de conductas ilegales que se vienen poniendo de manifiesto a la ciudadanía", afirma, a la par que apunta a una "enemistad manifiesta de la denunciante" contra él, a quien Pedraz imputó por presuntos delitos de organización criminal, calumnias y contra la integridad moral.

La Guardia Civil vincula a Sáenz de Tejada con la presunta trama para desbaratar causas judiciales que afectan al PSOE y al Gobierno, que habría estado liderada por el exdirigente socialista Santos Cerdán y coordinada por la exmilitante Leire Díez.